Con una tasa de 35.9, Yucatán tiene menos nacimientos por mujer que casi cualquier otra entidad, y la tendencia se ha mantenido en los últimos cuatro años de forma consecutiva.
En el año 2021, Yucatán registró 43.6 nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil. En el 2025, la cifra fue de 35.9, es decir, en cuatro años la tasa se redujo un 17.7% por lo que la entidad se coloca como la segunda con menor natalidad de todo el país; únicamente por encima de la Ciudad de México (31.1), según la Estadística de Nacimientos Registrados (ENR) del Inegi.
En el 2025 se registraron 23 mil 609 nacimientos en Yucatán, 4 mil 455 menos que los 28 mil 64 del 2021: una caída de 15.9%.
La tasa nacional se mantuvo sin cambios en el 2025, en 47.7 por cada mil mujeres, mientras en Yucatán bajó 2.2 puntos frente al 2024, cuando registró 38.1. La brecha con el promedio nacional ya es de 11.8 puntos.
La Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestra que las mujeres yucatecas de 12 años y más han tenido en promedio 1.8 hijos nacidos vivos, frente a 2.0 en el 2020 y 2.2 en el 2015.
En 1990, el promedio era de 2.7. Entre el 2005 y el 2015 el indicador bajó 0.2 hijos, de 2.4 a 2.2; entre el 2015 y el 2025 bajó 0.4, el doble en el mismo lapso.
Este dato no indica cuántos hijos tendrá cada mujer a lo largo de su vida, si no cuántos había tenido.
Según los resultados difundidos de la Encuesta Intercensal, la fecundidad nacional cayó de 1.9 hijos por mujer en el 2019 a 1.2 en el 2024, y Yucatán aparece con alrededor de 1.1, en el grupo de entidades más bajas junto con Querétaro, el Estado de México, Quintana Roo, Hidalgo y Morelos.
El nivel de reemplazo generacional es de 2.1. La Ciudad de México llega a 0.8 y Chiapas, la más alta, a 1.8.
A escala nacional, la baja de la última década ha sido pronunciada. La tasa de nacimientos registrados pasó de 70.1 en el 2015 a 47.7 en el 2024, una reducción de 32%, y los nacimientos, de 2.35 millones a 1.67 millones.
En el 2025 el país registró 1 millón 678 mil 532 nacimientos y la tasa no se movió. Yucatán, en cambio, sigue cayendo. La tasa bajó cada año desde el 2021: 43.6, 43.0, 40.8, 38.1 y 35.9.
Entre el 2024 y el 2025 el número de nacimientos registrados en la entidad pasó de 24 mil 797 a 23 mil 609, mil 188 menos, esto representó una baja de 4.8%.
Ese ritmo, sostenido durante cuatro años consecutivos, es lo que separa hoy a Yucatán del promedio nacional.
Por otro lado, la comparación regional confirma la posición del estado. En el 2025, Quintana Roo registró una tasa de 39.7 nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil y Campeche de 43.5; ambas, por encima de Yucatán que tiene 35.9.
En números absolutos, Yucatán sigue siendo la entidad peninsular con más nacimientos registrados con 23 mil 609, seguido por Quintana Roo con 22 mil 185 nacimientos y finalmente Campeche con 11 mil 54. La diferencia con Quintana Roo es de apenas unos mil 400 nacimientos.
El grueso de los nacimientos ocurre entre mujeres jóvenes. En el 2024, más de la mitad de los registrados en Yucatán, 12 mil 831 de 24 mil 797, correspondió a madres de 20 a 29 años. En el otro extremo, en el 2025 se registraron mil 425 nacimientos de niñas y adolescentes de 10 a 17 años, alrededor de seis de cada cien: 131 de niñas de 10 a 14 años y mil 294 de 15 a 17.
Un año antes habían sido mil 480, con una tasa de 9.6 por cada mil mujeres de ese rango, ligeramente inferior a la nacional (10.1).
En cifras absolutas, Yucatán fue en el 2025 la entidad peninsular con más nacimientos de menores de edad, por encima de Quintana Roo (841) y Campeche (634), aunque también es la entidad con mayor población.
Un posible reparo es que los nacimientos registrados no siempre coinciden con los ocurridos: parte de los bebés se inscribe años después. El propio Inegi advierte que el estudio de la natalidad requiere considerar los nacimientos ocurridos.
En Yucatán, sin embargo, ese sesgo es menor que en el resto del país. En el 2024, 96.1% de los registros correspondió a menores de un año, contra 82% a escala nacional, y 83.8% de los nacimientos registrados ese año había ocurrido en el mismo 2024. En el 2025, 95.7% de los recién nacidos se inscribió antes de cumplir un año. Con ese patrón, la caída yucateca difícilmente se explica por un registro tardío.
El otro lado del descenso es la edad. Según la Encuesta Intercensenal del INEGI 2025, la edad media de los yucatecos pasó a los 30 años en el 2020, 32 años en el 2025 y el estado supera ya los 2.5 millones de habitantes.
También bajó la proporción de hijos fallecidos declarados por las mujeres, de 6.9% en el 2010 a 4.7% en el 2025: menos hijos, pero con más probabilidades de sobrevivir.
Ese indicador no equivale a la mortalidad infantil. Los datos disponibles describen la caída, pero no la explican. Quedan preguntas concretas: cuánto pesan en Yucatán el empleo, el costo de la vivienda, la educación y las decisiones de las mujeres sobre cuándo y cuántos hijos tener, factores cuyo peso se busca entender a escala nacional; cómo se traducirá el menor número de nacimientos en escuelas, pediatría y maternidades; y qué implicará para pensiones y servicios de salud una población que envejece.
En la información difundida hasta ahora no aparecen proyecciones estatales sobre esos efectos. Con una tasa de 35.9, Yucatán tiene menos nacimientos por mujer que casi cualquier otra entidad, y la tendencia se ha mantenido cada año desde el 2021. El país parece haberse estabilizado por ahora; Yucatán, aún no.
La discusión ya no es si nacen menos yucatecos, sino qué tanto se está preparando el estado para ese cambio.






