Más de un mes lleva en Progreso el buque Grace, cargado con combustible y bajo resguardo de la Armada de México, mientras autoridades federales realizan análisis al hidrocarburo que permanece en la embarcación.
La nave continúa en la zona portuaria cercana a la Novena Zona Naval, donde permanecen decenas de contenedores que presuntamente forman parte del cargamento que tenía como destino Cuba. Personal técnico de la Marina y otras dependencias ha tomado muestras para determinar la calidad del combustible.
El Grace mide 100.8 metros de eslora y navega con bandera de Comoras. Su presencia en Progreso se remonta a una intervención de la Guardia Costera de Estados Unidos, que interceptó el navío y posteriormente lo escoltó hasta las instalaciones portuarias de Yucatán.
La Secretaría de Marina confirmó posteriormente el aseguramiento de la embarcación y señaló que el procedimiento involucró a autoridades navales, portuarias, aduanales y a la Fiscalía General de la República. La operación fue realizada bajo un esquema de coordinación entre las instituciones participantes.
La dependencia federal atribuyó el aseguramiento a presuntas infracciones relacionadas con el manejo de hidrocarburos y la protección del medio ambiente marino, además de señalar que se actuó con base en labores de inteligencia y conforme a la normatividad nacional e internacional.
El caso se mantiene en un contexto de restricciones petroleras de Estados Unidos hacia Cuba, país al que presuntamente se dirigía el combustible. Estas medidas, implementadas durante la administración de Donald Trump desde principios de 2026, han coincidido con una mayor escasez de combustible y apagones en la isla.






