El Sindicato de Trabajadores no está en contra de que se cuide el gasto público, sino con algunas disposiciones, porque las consideran que atentan contra sus derechos laborales.
Jervis García Vázquez, líder del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo e Instituciones Descentralizadas de Yucatán (Stspeidy), acudió al Palacio de Gobierno para entregar un oficio en el que solicita un diálogo con el gobernador ante las inconformidades generadas por las medidas del llamado “ambiente controlado”.
Antes de ingresar al recinto, señaló que los sindicatos y la base trabajadora no están en contra de que se cuide el dinero público, pero advirtió que algunas disposiciones emitidas por la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF) afectan los derechos laborales.
El oficio al que hizo referencia fue emitido por la SAF y firmado por Aimeé Alejandra Trujeque Ávila, titular de la Subsecretaría de Recursos Humanos.
La semana pasada los delegados del sindicato expresaron su inconformidad durante una asamblea convocada por Jervis García para definir las acciones ante el llamado “ambiente controlado”, que entró en vigor el 1 de septiembre en las dependencias del Poder Ejecutivo.
Ahí, los trabajadores señalaron su desacuerdo con medidas como el congelamiento del escalafón, el bloqueo de promociones y bases, la prohibición de pagos retroactivos y la redistribución de carga laboral sin compensación adicional.
Las disposiciones forman parte de la “Política para implementar el control del impacto presupuestario en servicios personales”, establecida por la Secretaría de Administración y Finanzas para aplicarse del 1 de septiembre al cierre del ejercicio fiscal 2026.
García Vázquez recalcó que “algunas acciones que ponen ahí van en contra de los trabajadores, y esto ya se va aplicando en algunas dependencias desde antes de que entre en vigor el 1 de septiembre”.
Asimismo cuestionó particularmente las condiciones que, según dijo, se están generando para los trabajadores, entre ellas la exigencia de laborar más horas y las limitaciones para que puedan ascender mediante el escalafón y mejorar sus ingresos.
“El maltrato, las presiones y que le digan a la gente que va a tener que trabajar más de sus horas y, aparte, le quitan el derecho al compañero de poder escalar y poder ganar un poco más, pues ahí estamos en desacuerdo”.
García Vázquez afirmó que el sindicato “no está pintado” y que, con el respaldo de otros dirigentes sindicales, acudió al Palacio de Gobierno para entregar el documento en busca de abrir una mesa de diálogo con las autoridades.
Entre los líderes que lo acompañaron mencionó a representantes de las secciones 33 y 57 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), así como de sindicatos municipales.
El dirigente sostuvo que existe inconformidad entre la base trabajadora por la manera en que algunos mandos medios aplican las instrucciones.
“Hay mucha inconformidad por cómo actúan los mandos medios, a quienes a veces se les da una instrucción y le ponen mucha crema a sus tacos y empiezan a maltratar al trabajador”, expresó.
Ante esta situación, dijo que el objetivo del sindicato es, primero, evitar el maltrato a los trabajadores y, segundo, garantizar que tengan libertad para ejercer su derecho a crecer laboralmente y acceder a mejores puestos y salarios mediante el escalafón.
García Vázquez indicó que esperan una respuesta favorable de las autoridades para establecer un diálogo y alcanzar un acuerdo que permita solucionar las diferencias.
Después de unos minutos, el líder sindical y las personas que lo acompañaban ingresaron al Palacio de Gobierno para entregar formalmente el documento.
El dirigente advirtió que, si no se abre un espacio de diálogo, el sindicato podría recurrir a otro tipo de medidas de presión; entre las posibilidades mencionó un paro de labores en las dependencias estatales o la realización de protestas frente al Palacio de Gobierno.






