Solicita amparo empresario yucateco prófugo para evitar ser detenido e impugna el pago de la reparación del daño

Millet Reyes evadió la acción penal al fugarse de una clínica privada de Mérida a la que fue trasladado tras alegar complicaciones de salud, durante la audiencia de determinación de penas; en dicha diligencia se le dictó una pena privativa de la libertad ante la falta de garantía sobre la reparación del daño, lo que le impide acceder a beneficios de libertad condicional o sustitutivos penales.

El empresario yucateco Arturo Millet Reyes, quien enfrenta denuncias por fraude y abuso de confianza que suman millones de pesos, y además se escapó de un hospital privado de Mérida donde era custodiado por agentes de la Policía Estatal de Investigación (PEI), pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), fingiendo una crisis nerviosa para no ser trasladado al penal de Mérida, ahora promovió, a través de sus abogados, un juicio de amparo indirecto para evitar ser detenido por la orden de aprehensión emitida en su contra, al tiempo que su defensa impugnó la modalidad de pago de la reparación del daño impuesta en su sentencia.

El recurso de amparo fue presentado ante un Juez de Distrito con la intención de frenar la captura del empresario. Sin embargo, en caso de que el juez federal le otorgue la suspensión provisional, esta no constituye un blindaje definitivo: por ley, condicionaría a Millet Reyes a comparecer físicamente ante la autoridad judicial local.

En dicha audiencia, debido al antecedente de haberse fugado del hospital, el juez de la causa penal estaría en facultades de dictar una nueva medida cautelar, como la prisión preventiva justificada por riesgo inminente de sustracción, por lo cual el empresario quedaría inmediatamente detenido y sería trasladado al Cereso.

A la par, la defensa del empresario interpuso un recurso de apelación parcial centrado exclusivamente en combatir la imposición del fideicomiso fijado para la reparación del daño, aspecto que deberá ser resuelto por una Sala Penal en segunda instancia. En tanto se resuelven estos recursos, el empresario mantiene la condición legal de prófugo.

Cabe recordar que Millet Reyes se evadió de la acción penal al salir de una clínica privada de Mérida a la que fue trasladado tras alegar complicaciones de salud durante la audiencia de determinación de penas. En dicha diligencia se le dictó una pena privativa de la libertad ante la falta de garantía sobre la reparación del daño, lo que le impide acceder a beneficios de libertad condicional o sustitutivos penales.

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Redacción
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