El relleno sanitario de Kanasín mantiene pendientes 15 de las 23 medidas correctivas que le fueron impuestas por autoridades federales, pese a que en mayo pasado se levantó la clausura total que pesaba sobre el sitio. Ante este incumplimiento, la Semarnat advirtió que el lugar podría ser cerrado de manera definitiva.
La titular de la dependencia, Alicia Bárcena, señaló que la permanencia del relleno dependerá de que se corrijan las irregularidades detectadas por la Profepa. “Si el relleno sanitario no cumple definitivamente con las medidas correctivas que se están imponiendo se va a tener que clausurar”, sostuvo durante La Mañanera del Pueblo.
El antecedente exhibe que la reapertura del sitio no significó que los problemas estuvieran resueltos. La inspección federal detectó deficiencias en el manejo de lixiviados, fallas en los sistemas de venteo de biogás y problemas con la geomembrana destinada a contener contaminantes, incumplimientos vinculados con la NOM-083-SEMARNAT-2003.
La preocupación aumenta por las condiciones del subsuelo de Yucatán, donde la alta permeabilidad del terreno kárstico y la cercanía del manto freático favorecen la filtración de sustancias contaminantes. Entre las exigencias de las autoridades está precisamente evitar que los lixiviados alcancen el acuífero y mejorar el tratamiento de los residuos.
Aunque Saneamiento SANA, empresa encargada de operar el relleno, ha manifestado disposición para atender las observaciones, Bárcena reconoció que el sitio actualmente funciona de manera deficiente. La funcionaria sostuvo que la intención de la autoridad no es únicamente sancionar, sino obligar a que las condiciones de operación sean corregidas.
Por ahora, el relleno opera parcialmente y permanece bajo supervisión de la Profepa. Sin embargo, si las medidas no se cumplen, Kanasín podría enfrentar nuevamente el cierre del sitio, con un problema adicional para el municipio: encontrar un lugar adecuado para recibir los residuos que actualmente llegan al relleno.






