El IMEF advierte pérdida de empleos, mayor informalidad y desaceleración del turismo en Yucatán

El reporte mensual que realiza el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas Yucatán, señala que se debe prestar atención a que los comercios no están contratando a las personas de manera formal, no les dan prestaciones ante el IMSS, y los ciudadanos para obtener el ingreso para sus familias, siguen prefiriendo la informalidad porque la entidad no está ofreciendo las oportunidades laborales y salariales que se requieren.

El mercado laboral en Yucatán está mostrando señales de alerta, en el primer semestre de este año se perdieron 6,367 empleos, la informalidad creció del 58% al 59.3%, el turismo decreció un 2% y en exportaciones el estado cayó del lugar 22 al 25 en el país; así lo advirtió Isaías Marrufo Góngora, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) Yucatán.

Por otra parte, basándose en el Índice Trimestral de la Actividad Económica Estatal, señaló que al primer trimestre de 2026 Yucatán reporta un avance de 2.1% anual, igual que el promedio nacional, lo que coloca a la entidad como el séptimo estado más dinámico del país, con incrementos de 14% en actividades primarias, 1.8% en las secundarias y 1.6% en las terciarias.

En su conferencia de prensa mensual Marrufo Góngora acompañado de Beatriz Quijano Bentata, ex presidenta del IMEF Yucatán, dieron a conocer el informe que cada mes presenta esta institución sobre la economía del estado y el país.

Sobre la economía yucateca el presidente dijo que se logró un crecimiento del 2.1%. “No es el crecimiento deseado porque la inflación está por encima, pero es positivo y, sobre todo, balanceado entre los tres sectores”.

La segunda buena noticia, reveló, es que al corte los tres sectores (primario, secundario y terciario) muestran movimientos positivos.

En las actividades primarias está el crecimiento de mayor porcentaje, con un 14% respecto al año pasado, muy influenciado por actividades ganaderas. Por ejemplo, el rubro porcino es de los más fuertes del estado.

Después, continuó, las actividades secundarias relacionadas con la industria, la transformación, registraron un crecimiento del 1.8.

Las actividades terciarias (servicios, educación, hospitales y comercio, que también son mucho la vocación de la entidad) arrojaron un crecimiento del 1.6.

Este balance entre los tres actores o sectores económicos es favorable “porque no tenemos un estado que depende de solo un sector, sino un estado donde los tres sectores se van moviendo, de modo tal que si algún día uno cae, hay otros dos que nos pueden sacar adelante”.

El contraste está en el empleo formal, señaló. A julio se registran 429,157 trabajadores asegurados en el IMSS, 2,349 menos que hace un año y 6,367 menos que en junio, lo que convierte a este mes en “el peor de los últimos 12”.

La tasa de informalidad alcanzó 59.3% al cierre del primer trimestre, por encima del promedio nacional.

Esto implica que “de cada dos empleos, uno es informal”, con 56% de informalidad en hombres y 63.7% en mujeres.

“Sabemos que no es algo fácil y financieramente es algo que pesa, porque no es lo mismo un empleo informal que un empleo donde hay que pagar IMSS, retiro, cesantías, aguinaldo, vacaciones. Sabemos que está en ley; sin embargo, la estadística por los años nos ha mostrado que existe la informalidad”, remarcó.

En su opinión, lo importante será hacer un esfuerzo: que empresarios, gobierno y sociedad civil se sumen para ir dándole la vuelta a este tema de la informalidad del empleo y también la informalidad del comercio.

“El gran reto en este caso es mover gradualmente esos empleos a la formalidad; sabemos que cuesta, pero sin seguridad social, retiro ni prestaciones no hay desarrollo sostenible”, recalcó.

En comercio, Marrufo Góngora destacó que las ventas al mayoreo crecieron 15% y las ventas al menudeo 1.8%, confirmando al sector como uno de los pilares de la economía local.

No obstante, advirtió rezagos en otros frentes: Yucatán cayó del lugar 22 al 25 en el ranking de exportaciones y el turismo acumuló a junio tres meses de desaceleración, con 155,230 visitantes totales y una baja de 2% respecto a junio de 2025, pese al Mundial.

“No vimos un efecto positivo del Mundial en Mérida; al contrario, el turismo se ha ido frenando en estos meses”, apuntó.

En cuanto a la economía nacional, de acuerdo con el boletín mensual del IMEF (al que dio lectura Beatriz Quijano), el dato oportuno del PIB al segundo trimestre mostró una expansión de 2.1% anual, apoyada en parte por el efecto del Mundial, pero para este instituto se trata de un respiro limitado más que de un cambio de tendencia.

Este mejor desempeño apenas permitió elevar en 0.1 puntos la previsión de crecimiento para 2026, de 1.1 $ a 1.2%, todavía muy por debajo del potencial de la economía mexicana.

“Toda noticia de mayor dinamismo es positiva, pero son movimientos pequeños”, resumió.

Los representantes del IMEF recordaron que tras él quiebre en el clima de negocios a partir de 2018, México crece sistemáticamente por debajo de Estados Unidos mientras que antes su crecimiento era un poco mayor al norteamericano, no ha recuperado el ritmo previo a la pandemia pese al T-MEC.

La inversión fija acumula más de dos años inhibida y el consumo privado muestra una tendencia débil: de los últimos 25 meses, solo en cinco creció más de 1% mensual.

En el resto el promedio fue una caída real de 0.14%, aun cuando el crédito vía tarjetas bancarias se expande cerca de 8% anual, con el consiguiente riesgo de impagos.

El instituto considera que las exportaciones son el principal motor real del crecimiento previsto, mientras que el frente fiscal se vuelve el foco de mayor preocupación.

La deuda bruta del sector público alcanzó $20.3 billones a junio, más del doble que en 2018 y cuatro puntos del PIB por encima de lo previsto en los Criterios de Política Económica. El IMEF calcula que el endeudamiento podría acercarse al 60% del PIB este año, frente al 51% reportado oficialmente y al 52% que planteó Hacienda.

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Redacción
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