El Congreso del Estado aprobó reformas al Código Penal para castigar la creación y difusión de contenido íntimo falso mediante IA; especialista advierte que el reto ahora será su correcta aplicación.
El Congreso del Estado de Yucatán aprobó una reforma al Código Penal que fortalece la protección de las víctimas de violencia digital al sancionar el uso de inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas para crear, manipular y difundir imágenes, videos o audios íntimos sin consentimiento.
La iniciativa, presentada por la bancada del PRI, establece penas de prisión y multas para quienes elaboren o alteren contenido íntimo cuya difusión cause daño a la víctima. Además, las sanciones se duplicarán cuando el material sea utilizado para intimidar, amenazar o extorsionar.
La reforma busca responder a los nuevos riesgos derivados del uso de tecnologías como la inteligencia artificial, que permiten generar contenidos sintéticos o deepfakes con un alto grado de realismo, capaces de vulnerar la privacidad, la dignidad, el honor y la integridad psicológica de las personas, incluso cuando el material difundido sea completamente falso.
Para la doctora Elizabeth Ruiz Ramírez, coordinadora académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y profesora de la Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac Mayab, la reforma representa un avance importante para adaptar la legislación a la realidad tecnológica actual.
“La reforma aprobada en Yucatán busca fortalecer la protección frente a la violencia digital y el uso indebido de la inteligencia artificial”, señaló.
Explicó que anteriormente resultaba más complejo sancionar a quienes fabricaban contenido íntimo falso, ya que la legislación estaba diseñada para imágenes reales. Con la modificación al Código Penal, también se reconoce que un video, una imagen o un audio generado mediante inteligencia artificial puede vulnerar derechos fundamentales y constituir un delito.
No obstante, advirtió que la regulación debe mantenerse equilibrada para evitar afectar derechos como la libertad de expresión, la creación artística o el uso legítimo de herramientas de inteligencia artificial mediante interpretaciones excesivamente amplias.
La especialista consideró que la reforma brindará mayor certeza jurídica a las víctimas y facilitará la investigación y persecución de estos delitos, además de fortalecer el trabajo de las instituciones y organizaciones que atienden casos de violencia digital.
Sin embargo, subrayó que la eficacia de la nueva legislación dependerá de su correcta implementación. Entre los principales desafíos mencionó la capacitación de ministerios públicos, policías cibernéticas y peritos especializados para identificar contenidos generados mediante inteligencia artificial y preservar adecuadamente la evidencia digital.
También señaló que las investigaciones pueden complicarse cuando los servidores o plataformas donde se aloja el contenido se encuentran fuera de México, lo que hace indispensable fortalecer la cooperación con empresas tecnológicas.
Ruiz Ramírez afirmó que las sanciones, por sí solas, no resolverán el problema si las investigaciones son lentas o las víctimas enfrentan largos procesos para obtener justicia. En ese sentido, consideró indispensable contar con policías cibernéticas especializadas, peritajes tecnológicos oportunos, mecanismos ágiles para retirar el contenido de internet y atención psicológica y jurídica integral para las personas afectadas.
Respecto al incremento de las penas cuando el contenido sea utilizado para amenazar o extorsionar, explicó que este tipo de conductas agrava la afectación, ya que la violencia digital puede evolucionar hacia formas de violencia psicológica, económica y de control.
Asimismo, destacó como un avance la incorporación del delito de acecho o stalking, sancionado con penas de seis meses a dos años de prisión, aunque consideró que esta medida debe complementarse con órdenes de protección inmediatas y mecanismos preventivos, debido a que este comportamiento suele anteceder a agresiones de mayor gravedad.
Finalmente, la especialista sostuvo que la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para enfrentar estos delitos. Recomendó fortalecer la cultura de la educación digital, limitar el acceso a fotografías y videos personales, utilizar contraseñas seguras, desconfiar de enlaces o aplicaciones que soliciten información sensible y revisar cuidadosamente los permisos antes de compartir datos personales.
Subrayó que ninguna persona es responsable de ser víctima de violencia digital, pero la información y la prevención pueden contribuir a reducir los riesgos asociados con el uso de las nuevas tecnologías.






