Alrededor de mil 100 casos de maltrato animal han sido documentados por activistas en Yucatán durante lo que va de 2026, una cifra que contrasta con los registros oficiales y que evidencia el tamaño de la llamada “cifra negra” en este delito.
De acuerdo con organizaciones defensoras de animales, gran parte de los casos son difundidos en redes sociales, pero no llegan a las instancias de procuración de justicia debido a que los testigos o denunciantes no formalizan los señalamientos ante la Fiscalía estatal.
Las agresiones más recurrentes incluyen abandono, desnutrición, falta de atención médica y actos de crueldad extrema, afectando principalmente a perros y gatos tanto en Mérida como en municipios del interior del estado.
Activistas advierten que esta falta de denuncias impide que los casos sean investigados y judicializados, por lo que los responsables suelen evadir cualquier tipo de sanción, pese a que el maltrato animal está contemplado como delito en la legislación yucateca.
Uno de los ejemplos recientes ocurrió en Kanasín, donde un perro fue arrastrado por un motociclista. Aunque el hecho fue grabado y difundido públicamente, el proceso no avanzó porque la persona que documentó la agresión no presentó una denuncia formal.
Para defensores de los derechos animales, el principal reto ya no es visibilizar los casos, sino lograr que las denuncias lleguen a las autoridades para evitar que la mayoría de los actos de crueldad continúen sin castigo.






