La falta de sanciones contra conductores que participan en arrancones clandestinos quedó nuevamente en evidencia tras la muerte de dos personas en la carretera Mérida-Progreso, donde desde hace años se realizan carreras ilegales sin vigilancia permanente ni castigos visibles para los infractores.
Eduardo Toraya, integrante del Observatorio de Movilidad Sostenible, señaló que el problema no se resolverá mediante campañas de sensibilización, sino con acciones concretas por parte de las autoridades para inhibir conductas de riesgo, entre ellas multas, operativos constantes y aplicación estricta de la ley.
El especialista consideró que corresponde al gobierno ejercer control sobre este tipo de prácticas, particularmente en vialidades de alta velocidad donde los conductores aprovechan la falta de supervisión para organizar competencias ilegales. Advirtió que mientras no existan consecuencias reales, los arrancones seguirán ocurriendo.
El accidente registrado durante la madrugada del jueves involucró vehículos deportivos y de lujo que circulaban a exceso de velocidad sobre la Mérida-Progreso. Entre las unidades implicadas se encontraban un Camaro y dos vehículos BMW. El impacto dejó dos personas fallecidas y provocó que uno de los automóviles terminara destruido.
Tras el hecho, usuarios en redes sociales recordaron que estas carreras suelen realizarse cada semana, principalmente las noches de miércoles, con presencia de espectadores y sin intervención constante de las autoridades, pese a reportes previos sobre la situación.
Además de reforzar sanciones y vigilancia, Toraya planteó implementar herramientas como fotomultas y monitoreo vial permanente, así como adecuaciones en la infraestructura carretera para reducir velocidades y disminuir riesgos en zonas urbanas y periurbanas.






