En el Congreso de Yucatán abogan por el duelo perinatal y derechos de las mujeres

La propuesta contempla que las familias reciban información clara y humana, orientación psicológica, emocional, tanatológica y legal cuando atraviesen una muerte fetal, perinatal o neonatal.

El acompañamiento a familias que enfrentan una pérdida fetal, perinatal o neonatal, la atención a mujeres víctimas de violencia, el reconocimiento de la partería tradicional maya y la protección del huano, fueron algunos de los temas planteados ayer en el Congreso de Yucatán, durante la presentación de diversas iniciativas en sesión ordinaria.

La diputada Larissa Acosta Escalante, de Movimiento Ciudadano, presentó una propuesta para establecer medidas de atención y acompañamiento a las familias que atraviesan una muerte fetal, perinatal o neonatal.

La propuesta contempla que las familias reciban información clara y humana, orientación psicológica, emocional, tanatológica y legal. También sugiere modificaciones en materia laboral para que las personas trabajadoras del servicio del Estado que enfrenten esta situación puedan conservar las prestaciones correspondientes durante su proceso de duelo, además de cambios al Código Civil para que, en casos de muerte fetal, a solicitud de la madre o el padre, pueda expedirse una constancia de nacimiento sin vida con el nombre que hayan elegido.

En la misma sesión, la diputada María Teresa Boehm, del PAN, presentó una iniciativa para convertir el Código Mariposa en una garantía para todo el estado, con atención digna, sensible y respetuosa para mujeres y personas con capacidad de gestar que atraviesen una pérdida gestacional, perinatal o neonatal.

La iniciativa busca que existan espacios diferenciados, que el personal de salud esté capacitado para comunicar la pérdida y acompañar a las familias, y que tanto las mujeres como sus parejas puedan acceder a atención psicológica. También plantea que las personas trabajadoras del servicio público estatal y municipal tengan derecho a un permiso laboral con goce de sueldo ante estas situaciones.

La panista señaló que el protocolo ya se aplicaba en el Hospital Materno Infantil y advirtió que los cambios institucionales no deben implicar la pérdida de garantías.

“Los hospitales pueden cambiar y las instituciones pueden reorganizarse, pero las garantías no debían dejarse por ellos”, sostuvo.

El diputado Gaspar Quintal Parra, del PRI, propuso reformar la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado de Yucatán para reconocer expresamente el derecho de las mujeres víctimas de violencia a recibir canalización asistida y garantizar la continuidad de su atención.

Explicó que actualmente una mujer puede acudir a una institución y recibir únicamente la indicación de acudir a otra oficina, lo que implica nuevos traslados, gastos, tiempo y, en determinados casos, mayores riesgos. Su propuesta busca que la institución que recibe a una víctima no se limite a decirle dónde debe acudir, sino que contacte al servicio correspondiente, gestione su recepción, comparta la información indispensable por medios seguros y dé seguimiento hasta confirmar que la atención se concrete.

La iniciativa contempla además medidas de accesibilidad e interculturalidad, protección de la privacidad y los datos personales, así como el respeto a la voluntad y consentimiento de las mujeres cuando legalmente corresponda. El legislador sostuvo que las diferencias de competencia entre autoridades no deben convertirse en una carga adicional para quienes buscan ayuda.

Por otro lado, la diputada sin partido Rossana Cohuo presentó una iniciativa para declarar el 24 de junio de cada año como el Día Estatal de la Partería Tradicional Maya, como una medida para visibilizar y preservar los conocimientos ancestrales vinculados con el embarazo, parto, puerperio y cuidado del recién nacido.

La propuesta toma como referencia el 24 de junio de 2023, fecha en que el Congreso aprobó el decreto mediante el cual la partería tradicional maya fue reconocida como patrimonio cultural intangible del estado. Cohuo planteó que ese reconocimiento debe traducirse en acciones permanentes para preservar el conocimiento y promover el diálogo entre los sistemas de salud institucionales y las prácticas tradicionales.

También la diputada Neyda Pat, de Morena, presentó una iniciativa relacionada con la preservación y dignificación del huano, al advertir que este material y los productos elaborados con él forman parte del patrimonio cultural de Yucatán y enfrentan el riesgo de caer en el olvido.

En Yucatán, el huano es el nombre común que se le da a un grupo de cuatro especies de palmas nativas del género Sabal (conocidas en lengua maya como xa’an).

A diferencia del significado general de la palabra en otros lugares (donde se le llama guano al excremento de aves o murciélagos usado como abono), en la Península de Yucatán hace referencia a esta palma de hojas en forma de abanico.

Pat llamó a que el huano no quede convertido en una pieza de museo y señaló que continúa utilizándose para viviendas, cestas, sombreros, tapetes y otros productos, por lo que consideró necesario que las instituciones responsables de cultura y atención a los pueblos mayas participen en su preservación y promoción.

“No quiero verlo nada más en un museo. Que está vivo y es nuestro deber como poder legislativo mantenerlo vivo y que las generaciones lo puedan proteger y puedan sentir ese amor para hacerlo, preservarlo, quererlo”, afirmó.

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Redacción
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