Zoé Robledo Aburto titular del IMSS, anunció el 19 de mayo pasado que la obra se terminaría durante el primer trimestre de 2027.
Según el titular del IMSS Zoé Robledo Aburto, el Hospital de Ticul está “próximo a su apertura”, sin embargo, desde febrero de este año que el Ejército se hizo cargo de la obra, el avance ha sido del 2% dando un total de 75.43% hasta junio pasado, tras un convenio de 400 millones de pesos, adicionales a los más de 630 que ya se pagaron a los últimos contratistas.
Ayer en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheibaum Pardo, el director del Seguro Social presentó un listado de 21 hospitales cuya apertura está prevista en los próximos 10 meses, entre ellos el ubicado en el sur del Estado de Yucatán.
Robledo Aburto recordó que dicha clínica tendrá 94 camas, además de 15 especialidades, cinco quirófanos y nueve camas de urgencias. También tendrá 12 sillones de quimioterapia, seis máquinas de hemodiálisis, cuatro camas de terapia intensiva y un tomógrafo. “Y tendrá mucho enfoque en trauma y ortopedia”, agregó.
En mayo pasado, Zoé Robledo dijo que las obras en Ticul tenían un avance del 77%. Sin embargo, la Cédula de Avance de Obra del segundo trimestre de este año revela que el Ejército no ha tenido los progresos previstos. Además, arrastra deficiencias de calidad heredadas del primer contrato y hay conceptos extraordinarios que no fueron incluidos en el convenio con el que los militares se hicieron cargo de las obras.
Cabe recordar que en julio del año pasado se firmó la terminación anticipada del contrato que el IMSS tenía desde noviembre de 2022 con la polémica Epccor, en sociedad con Udra México, Constructora San José y Aquinteg por millonarios sobreprecios.
La empresa Epccor ha sido vinculada con Gutsa, empresa inhabilitada por anomalías y sobreprecios en la construcción de la Megabiblioteca José Vasconcelos y la Estela de Luz.
Cuando se suspendió la contratación, el avance físico en la obra era de 73.57%, por lo que el Gobierno federal encomendó a la Sedena concluir el proyecto mediante un convenio firmado el 6 de febrero de 2026, con vigencia hasta el 31 de diciembre de este año.
Según las proyecciones, al término del segundo trimestre del año se esperaba tener un 90% en la obra, sin embargo, este era del 75.43%.
La inversión del convenio asciende a 399 millones 995 mil 99.09 pesos. Hasta junio de este año se habían ejercido 231 millones 508 mil 943.25 pesos. Dicha cifra podría aumentar debido a los conceptos no previstos, los cuales serían presentados a la residencia de obra para su revisión.
Esta inversión es adicional a los casi 633.2 millones que se le pagaron a los contratistas anteriores hasta enero de este año y cuyo finiquito hasta el primer trimestre de este año aún estaba pendiente. (Cabe mencionar que en la cédula fechada en junio de este año se indican 631.9 millones pagados hasta abril del año pasado).
Además, la Cédula No. 18, actualizada el pasado 22 de junio establece que se requiere que la Defensa incremente su fuerza de trabajo para resarcir el atraso. De hecho, según el convenio, al término del segundo trimestre debería haber en el lugar 539 trabajadores. Sin embargo, el acta establece que había 335.

Asimismo, la propia Sedena trabaja en una propuesta para corregir la cédula de avances y pagos programados, lo que evidencia ajustes tanto en la ejecución física como en la programación financiera de la obra.
La supervisión también identificó problemas en la documentación técnica con la que se desarrolla el hospital. Entre ellos destaca que la Sedena solicitó al IMSS el proyecto de obra civil correspondiente a la instalación del sistema de gas LP, debido a que no contaba con la información necesaria para ejecutar esos trabajos.
De igual forma, tanto la residencia de obra del IMSS como la Sedena detectaron falta de detalles en el proyecto ejecutivo respecto a la escalera de la planta de tratamiento. Como consecuencia, la Sedena elabora una propuesta de ingeniería civil que resuelva ambos aspectos antes de continuar con esas etapas de construcción.
La cédula también documenta diversos problemas de calidad atribuidos a los trabajos ejecutados por los contratistas pasados. Uno de ellos corresponde al impermeabilizante colocado en la obra, donde fueron detectados abultamientos. Además, fueron identificados 883.92 metros cuadrados con detalles de calidad en la fachada del segundo nivel del hospital, superficie que deberá ser corregida.






