Trabajadores denuncian falta de información oficial sobre su futuro laboral y la continuidad de los servicios médicos
La incertidumbre y la falta de información prevalecen entre los trabajadores del Hospital Materno Infantil “Dra. Consuelo Vadillo Gutiérrez”, en Mérida, tras el proceso de desincorporación del predio donde se ubica la unidad médica, como parte de la transición anunciada para su incorporación al sistema del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
De acuerdo con el Ejecutivo estatal, la medida forma parte de un proceso de reestructuración del sistema de salud en Yucatán. Sin embargo, hasta el momento, el personal del hospital no ha recibido información oficial y detallada sobre su situación laboral, y asegura que se ha enterado de los cambios únicamente a través de medios de comunicación.
Esta falta de comunicación ha generado inquietud entre la base trabajadora, que no solo desconoce su futuro laboral, sino también el posible impacto en la continuidad de los servicios médicos, en un hospital que, según testimonios del personal, ha registrado un incremento reciente en la demanda de atención.
Un trabajador del hospital, que pidió el anonimato por temor a represalias, señaló que no han recibido ninguna notificación formal. “Nosotros no nos hemos enterado por ninguna vía oficial. Todo lo que sabemos es por los medios de comunicación. Nadie ha venido a decirnos qué va a pasar, ni cuándo ni cómo”, comentó.
El empleado indicó que la incertidumbre alcanza tanto a personal de base como a trabajadores contratados bajo esquemas temporales o precarios, algunos con más de una década de servicio.
Pese a las versiones sobre una posible reubicación o cierre parcial de servicios, el trabajador afirmó que la operación del hospital continúa con normalidad e incluso con una mayor carga de pacientes.
“Actualmente tenemos una carga importante de trabajo. Hemos recibido más pacientes de lo habitual. Hospitalización está llena; labor y recuperación también, y el cunero patológico permanece ocupado constantemente”, explicó.
Detalló que la consulta externa atiende diariamente entre 50 y 60 personas, mientras que en algunos días se registran más de 60 ingresos hospitalarios.
Entre las preocupaciones del personal también se encuentra la posibilidad de que los servicios sean absorbidos por el Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, cuya nueva sede inició operaciones este año, aunque trabajadores consideran que la infraestructura podría no ser suficiente para atender la demanda actual del Materno Infantil.
Además del impacto laboral, el personal subraya que la principal preocupación es la continuidad de la atención médica, especialmente para pacientes sin seguridad social.
“La mayoría de quienes llegan al hospital no tiene seguridad social. Estamos preocupados por nuestro trabajo, pero también por las pacientes y los recién nacidos que atendemos todos los días”, expresó el trabajador.
Mientras continúan los procesos administrativos relacionados con la transición del inmueble, el personal del hospital espera que las autoridades estatales y federales informen de manera clara el futuro de la institución, en medio de lo que consideran uno de los cambios más importantes en su historia reciente.
“Seguimos trabajando normalmente, atendiendo a los pacientes como siempre. Lo único que pedimos es que nos digan qué va a pasar”, concluyó.






