Después de casi tres décadas de trabajo comunitario, habitantes del puerto de Chabihau han logrado recuperar parte de los manglares dañados por huracanes, cambios de uso de suelo y afectaciones ambientales que durante años pusieron en riesgo este ecosistema costero.
La restauración comenzó a finales de los años noventa, luego de que fenómenos como los huracanes Gilberto e Isidoro dejaran inundaciones severas y destruyeran grandes extensiones de vegetación en esta zona del litoral yucateco.
Pobladores y especialistas explican que el proyecto no consistió únicamente en sembrar mangles, sino en recuperar el flujo natural del agua y rehabilitar zonas afectadas por la salinidad extrema para permitir que el ecosistema volviera a regenerarse.
Actualmente, el área restaurada funciona nuevamente como refugio y zona de reproducción de especies marinas, además de servir como barrera natural frente a huracanes, tormentas e inundaciones que cada año amenazan a comunidades costeras de la Península de Yucatán.
Habitantes de Chabihau señalan que la recuperación del manglar también ha permitido el regreso de peces, camarones, aves y otras especies, aunque advierten que todavía enfrentan problemas como la pesca ilegal y la falta de recursos económicos para mantener las labores de conservación.
Ante ello, la comunidad busca impulsar proyectos de ecoturismo y vigilancia ambiental para generar ingresos sin afectar el ecosistema que durante años han restaurado mediante trabajo voluntario y organización comunitaria.






