Un conjunto de ofrendas rituales enterradas bajo una antigua plataforma arquitectónica fue descubierto en la localidad de Yaxché de Peón, en el municipio de Ucú, Yucatán, como parte de trabajos arqueológicos que buscan documentar la ocupación temprana maya en la región. El hallazgo fue dado a conocer por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
La investigación permitió identificar una estructura rectangular de aproximadamente 14 metros de largo por 10.8 metros de ancho, construida en una sola etapa y con una altura menor a medio metro. Por sus características —sin edificaciones superiores y con accesos abiertos— los especialistas consideran que se trató de un espacio destinado a actividades comunitarias o ceremoniales.
Durante la excavación se detectaron dos depósitos rituales colocados bajo la plataforma antes de su construcción. Entre los materiales recuperados destaca una vasija con forma de calabaza, fragmentos de cerámica, restos óseos posiblemente de venado y un fragmento de caracol marino.
Para los investigadores, estos elementos tienen un fuerte contenido simbólico. El venado, por ejemplo, aparece con frecuencia en representaciones y mitología mesoamericana vinculado con la naturaleza y el sustento de las comunidades.
Un segundo conjunto de objetos incluyó piezas cerámicas del mismo periodo, restos de fauna y una cuenta circular de piedra caliza. La disposición de estos materiales sugiere que fueron depositados como parte de un ritual previo a la construcción de la plataforma.
Los trabajos arqueológicos se desarrollan dentro del proyecto de salvamento vinculado al libramiento ferroviario Mérida–Progreso, asociado al Tren Maya. Las excavaciones iniciaron en 2025 y forman parte de las investigaciones para documentar vestigios arqueológicos en la zona norte de Yucatán.






