El trabajo será coordinado por una comisión en la que participan más de 16 dependencias, instituciones académicas y organismos relacionados con agua, salud y medio ambiente.
Autoridades sanitarias y especialistas ampliarán la vigilancia de cuerpos de agua de Yucatán después de que seis de los primeros nueve lagos artificiales analizados en Mérida registraron presencia de organismos del género Naegleria.
Investigadores del Centro de Investigaciones Regionales Dr. Hideyo Noguchi de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), encabezados por Eugenia Guzmán Marín; del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), así como personal del sector Salud anunciaron que el monitoreo continuará en otros cuerpos acuáticos con características similares, mientras los sitios que resultaron positivos permanecen bajo medidas preventivas y procesos de saneamiento.
La revisión comenzó después del caso registrado el pasado mes de septiembre relacionado con el lago artificial de Plaza La Isla y posteriormente se extendió a nueve sitios de Mérida. Los resultados confirmaron presencia de Naegleria en el lago de Plaza La Isla; los lagos Oriente y Principal de Cabo Norte; el Zoológico del Centenario; el Gran Parque La Plancha, y el Parque Ecológico del Poniente.
La nueva etapa consistirá en revisar otros cuerpos de agua artificiales y sitios que, por sus características físicas, temperatura, estancamiento o uso, puedan requerir vigilancia sanitaria. El trabajo será coordinado por una comisión en la que participan más de 16 dependencias, instituciones académicas y organismos relacionados con agua, salud y medio ambiente.
Entre ellos se encuentran la Conagua, Semarnat, Profepa, Senasica, autoridades estatales y centros de investigación. El objetivo es establecer criterios comunes tanto para cuerpos de uso recreativo como para espacios ornamentales y determinar las condiciones que deberán cumplir antes de permitir contacto directo con visitantes.
Los especialistas explicaron que no todos los lagos requieren las mismas medidas. Los cuerpos ornamentales están destinados principalmente a mantener flora, fauna o elementos paisajísticos y no deberían utilizarse para nadar o sumergirse. Los de carácter recreativo requieren, en cambio, programas permanentes de saneamiento, monitoreo microbiológico y control de la calidad del agua.
Los responsables de los seis sitios donde hubo resultados positivos fueron notificados y deberán entregar en un plazo de cinco días hábiles documentación relacionada con mantenimiento, operación e incidentes registrados. Mientras se revisa esa información, permanecen las restricciones para entrar al agua; además, se han colocado barreras y señalamientos preventivos.
Los parques y zoológicos donde se encuentran estos cuerpos acuáticos continúan abiertos al público. La medida sanitaria se limita a impedir el contacto con el agua mientras se desarrollan trabajos de limpieza, control y nuevas pruebas. Los especialistas señalaron que uno de los métodos utilizados para reducir la presencia de estos microorganismos es la filtración con arena sílica, que, bajo condiciones adecuadas, puede retirar hasta 99% de las amebas presentes en el líquido. Sin embargo, cada espacio deberá contar con un procedimiento de saneamiento adaptado a sus dimensiones, características físicas y uso.
Otro punto en el que insistieron científicos y autoridades es la forma en la que puede ocurrir una infección. La presencia de Naegleria en el agua no significa que una persona enfermará simplemente por permanecer cerca del sitio. El microorganismo no se transmite por el aire ni de una persona a otra, y el riesgo aparece cuando agua contaminada entra por la nariz, principalmente durante inmersiones o actividades en las que el líquido penetra con fuerza.
Por ese motivo, la recomendación inmediata a la población es evitar nadar, sumergirse o realizar actividades que permitan el ingreso de agua por las fosas nasales en lagos y estanques que no cuenten con control sanitario. Los especialistas también pidieron diferenciar estos espacios de las piscinas públicas, que están sujetas a procesos específicos de tratamiento y vigilancia.
Ante cuestionamientos sobre sitios ubicados en zonas residenciales, las autoridades informaron que revisarán los permisos, expedientes, antecedentes de mantenimiento y las responsabilidades de los operadores, para determinar si cumplen con las disposiciones sanitarias correspondientes.
La revisión busca establecer qué uso tiene autorizado cada cuerpo de agua y si existen condiciones para permitir actividades recreativas. Hasta que esa verificación concluya, la recomendación general es evitar ingresar a lagos artificiales de fraccionamientos o desarrollos que no cuenten con garantías sanitarias para ese propósito.
Por ahora, la medida central es mantener a los visitantes fuera del agua en los sitios que dieron positivo, sanearlos y extender los análisis antes de establecer nuevas restricciones.






