Aunque regularmente se asocian estos despliegues de vigilancia con drones a actividades ilícitas relacionadas con el crimen organizado, según la interpretación de la firma, estos vuelos principalmente darían seguimiento a buques susceptibles de romper el cerco petrolero impuesto a Cuba por Washington.
En su informe mensual Mexico’s Maritime Domain Dispatch M2D2 (empresa mexicana de inteligencia marítima y seguridad nacional), considera “inusual” la presencia aérea en la costa atlántica de México, ya que ha detectado que EE.UU. intensificó sus vuelos de vigilancia con drones y aviones rastreadores P-8 Poseidon y MQ-4C Triton sobre el Golfo de México y frente a la Península de Yucatán en los últimos nueve meses, por lo que la firma Ehrlich Maritime Security (EMS) considera que esto se debe en parte, al posible envío de petróleo de México a Cuba.
Aunque regularmente se asocian estos despliegues de vigilancia con drones a actividades ilícitas relacionadas con el crimen organizado, según la interpretación de la firma, estos vuelos principalmente darían seguimiento a buques susceptibles de romper el cerco petrolero impuesto a Cuba por Washington.
Asimismo, el texto explica que “la bahía de Campeche y el canal de Yucatán no constituyen una de las principales rutas del tráfico marítimo de drogas”, en comparación con los accesos del Pacífico oriental.
Estados Unidos aumentó la vigilancia aérea sobre la Península de Yucatán y el Golfo de México con drones y aviones rastreadores de submarinos; por lo tanto, Ehrlich Maritime Security considera “anómalo” un patrón documentado frente a las costas de Campeche, Yucatán, Tabasco y Veracruz, el cual continuó hasta agosto.
“Desde una perspectiva geográfica, los vuelos representan una anomalía, un patrón que consideramos significativo por sí mismo”, se lee.
De acuerdo con el reporte del sitio de análisis especializado en temas de defensa, estrategia y geopolítica, agosto fue el noveno consecutivo con registros de vuelos estadounidenses de vigilancia frente a la península de Yucatán.
El seguimiento de vuelos se realiza mediante fuentes abiertas desde diciembre de 2025, donde advierte misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) de la Marina de Estados Unidos (U.S. Navy).
Apenas el pasado 11 de julio, la Secretaría de Marina (Semar) reconoció uno de ellos ocurrido tres días antes: un dron sobre aguas del Golfo de México cerca de Yucatán.
Asimismo, el análisis citó al menos 18 misiones documentadas solo durante el periodo diciembre-enero, pero algunos los señala con detalle.
Un Northrop Grumman MQ-4C Triton fue reportado ampliamente por primera vez frente a Yucatán, Campeche, Tabasco y Veracruz el 11 de diciembre de 2025.
Posteriormente, agrega el informe, se rastrearon misiones de Triton y Boeing P-8 Poseidon los días 6, 9, 18, 20 y 21 de enero de 2026.
Le siguió un vuelo de P-8 Poseidon frente a Coatzacoalcos, Veracruz, el 5 de febrero, y subraya una vigilancia aérea intensificada sobre la Península de Yucatán a principios de marzo.
Asimismo, apuntan que las aeronaves desactivan el seguimiento público mediante transpondedor tras entrar en la zona de patrullaje, una práctica legal para aeronaves militares que limita la verificación independiente de las trayectorias exactas de vuelo.






