Un colectivo de madres buscadoras llegó el pasado viernes a la villa en busca de pistas de sus familiares desaparecidos. En la jornada estuvieron acompañadas por personal de las fiscalías de Yucatán y Quintana Roo, la Comisión de Búsqueda de ambos estados y efectivos del Ejército Mexicano.
El centro de rehabilitación local fue el primer punto del recorrido. La intención de las mujeres fue recabar testimonios entre los internos, con la esperanza de que alguno reconozca las fotografías o aporte datos sobre el paradero de sus seres queridos.
Integrantes de la agrupación explicaron que procedían de Quintana Roo y compartieron las fechas y circunstancias en que sus hijos y parientes fueron “levantados” o vistos por última vez.
La difusión masiva de las fichas de localización es el objetivo central de su visita, se explicó. Al acudir a un centro de rehabilitación para adicciones (anexo) que funciona en Peto, las madres apostaron a que los internos, en sus trayectos previos al internamiento, hayan coincidido con alguno de los ausentes y puedan aportar pistas clave.
Durante la actividad, las integrantes del colectivo enfatizaron que garantizarán el anonimato y la integridad de quienes se acerquen a brindar datos, al tiempo que exhibieron los rostros de cada una de las personas que buscan.
Más de 60 familias integran esta agrupación que mantiene viva la esperanza de hallar a sus allegados con vida.
Tras concluir la revisión en el centro de rehabilitación, la comitiva extendió el recorrido hacia el hospital comunitario y otros puntos estratégicos del municipio.
El despliegue de las fuerzas de seguridad y de las autoridades judiciales causó asombro entre la población local, aunque con el paso de las horas se aclaró que se trataba de las diligencias del colectivo de búsqueda.






