Plataforma de verificación para detectar medicamentos falsos

Aunque en el mercado puede haber medicamentos falsos o adulterados, la Cofepris ofrece consejos y plataforma para detectarlos.

Revisar el empaque, lote y caducidad, comprar en establecimientos formales y consultar las alertas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) son algunas medidas para evitar adquirir medicamentos falsificados, adulterados o de procedencia irregular.

Cajas con fechas de caducidad alteradas, diferencias entre el lote impreso en el envase y el blíster (empaques), envases con errores o productos ofrecidos fuera de establecimientos formales son algunas señales que deben despertar sospechas.

La Cofepris mantiene vigilancia sobre la fabricación, distribución y comercialización de medicamentos y periódicamente emite alertas por productos falsificados, adulterados, robados, caducos o que se comercializan de manera irregular. Su listado de alertas sanitarias de medicamentos se actualizó el 14 de agosto pasado.

La falsificación no es un asunto meramente comercial. El organismo advierte que los medicamentos irregulares pueden contener sustancias contaminadas o tóxicas, carecer del principio activo necesario o haber perdido su eficacia debido a condiciones inadecuadas de almacenamiento.

En consecuencia, pueden provocar desde la falta de efecto terapéutico hasta el agravamiento de una enfermedad.

Antes de comprar un medicamento, la Cofepris recomienda prestar atención a diferentes elementos del producto:

  1. Revise caja y empaque.

Un empaque maltratado, con textos ilegibles, errores de impresión, colores o tipografías diferentes a las habituales, o información que parezca alterada deben considerarse una señal de alerta. La autoridad ha identificado medicamentos falsificados precisamente por inconsistencias en sus cajas, blísteres y etiquetas.

  1. Compare lote y fecha de caducidad.

El número de lote y la fecha de caducidad deben ser legibles y coherentes entre los diferentes componentes del producto. Una diferencia entre la caja y el blíster, una fecha aparentemente modificada o un lote que no corresponde al producto son motivos para no consumirlo y solicitar su verificación.

  1. Observe el contenido.

Cambios inusuales en el color, forma o apariencia de tabletas, cápsulas, soluciones o ampolletas también deben tomarse en cuenta. Ha documentado casos en los que las tabletas presentaban características distintas a las originales.

  1. No compre medicamentos de procedencia dudosa.

La autoridad sanitaria recomienda evitar la adquisición de medicamentos en establecimientos y comercios informales, así como productos de dudosa procedencia, sin factura o documentación que permita conocer su origen. También se debe evitar la compra de medicamentos fraccionados o a granel, debido a que pueden perderse datos esenciales como el lote y la fecha de caducidad.

  1. Desconfíe de ofertas demasiado buenas.

Un precio considerablemente menor al habitual, especialmente cuando el producto se ofrece mediante redes sociales, sitios de internet, vendedores particulares o canales informales, debe llevar a verificar primero su procedencia. La Cofepris ha advertido que la comercialización por plataformas digitales, sitios web, aplicaciones y mercado informal puede implicar riesgos cuando no se conocen las condiciones de almacenamiento, distribución y comercialización.

Desde abril pasado, la Cofepris puso a disposición el Visor de Registros Sanitarios de Medicamentos, una plataforma pública que permite consultar información de los medicamentos registrados en México.

El sistema cuenta con 28 campos de información y permite realizar búsquedas por número de registro sanitario, nombre comercial, denominación genérica, principio activo, fabricante, tipo de medicamento y titular del registro, entre otros criterios.

También muestra el estado del registro, que puede aparecer como vigente, cancelado o revocado. La información se actualiza continuamente.

Es importante aclarar que encontrar un medicamento en el registro sanitario no significa, por sí solo, que una caja específica sea auténtica. La propia Cofepris señala que la determinación de originalidad de un producto falsificado se realiza mediante la confronta con el fabricante o titular del registro sanitario.

Ante cualquier sospecha, el consumidor debe conservar el producto, su caja y, de ser posible, el comprobante de compra, y solicitar orientación o presentar una denuncia sanitaria.

No solamente el medicamento debe ser verificable. La comisión mantiene una plataforma de distribuidores irregulares de medicamentos, actualizada al 14 de agosto de 2026, en la que se identifican distribuidores que no cumplen con la regulación sanitaria. La autoridad señala que estos controles buscan impedir que productos falsificados, alterados o adulterados ingresen a la cadena de suministro.

Para el consumidor, la recomendación más sencilla es adquirir medicamentos en establecimientos formalmente constituidos y evitar vendedores ambulantes, puestos improvisados o proveedores cuya procedencia no pueda comprobarse.

Si una persona detecta un producto que parece falso, alterado o irregular no debe consumirlo para comprobar si funciona. Lo recomendable es suspender su uso y buscar orientación de un profesional de la salud para continuar el tratamiento de manera segura.

Si ya se consumió y posteriormente aparecen reacciones adversas o malestar, estos deben reportarse a la Cofepris mediante los mecanismos de farmacovigilancia. También puede presentarse una denuncia sanitaria ante el organismo.

La plataforma, actualizada en mayo pasado, permite reportar hechos, actos u omisiones que representen un riesgo o provoquen daño a la salud. La autoridad recomienda proporcionar información que permita identificar y localizar el producto o establecimiento involucrado. Conservar el ticket o comprobante de compra, fotografías del producto, caja, lote, fecha de caducidad y establecimiento donde fue adquirido puede ayudar a documentar el caso.

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Redacción
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