Crónica de presunto lavado de dinero en Yucatán con extensa red de casinos

Familiares del yucateco Hernán Bermúdez Requena, ex secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco y supuesto líder de “La Barredora”, habrían formado una red con más de 20 casinos en Mérida y otras ciudades del Sureste, la mayoría de los cuales, sin embargo, a raíz de la detención del exfuncionario, fueron clausurados por presunto lavado de dinero.

Este hecho también ocasionó la disolución de sociedades mercantiles formadas entre importantes empresarios del ramo de casinos en el país (que luego vendieron sus acciones) y los Bermúdez, dejando a estos casi solos en el negocio, según información obtenida por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia.

En febrero de 2025 el gobierno tabasqueño acusó a Hernán Bermúdez de asociación delictuosa, extorsión, secuestro exprés y desaparición forzada de personas, también lo relacionó con el tráfico de drogas y el “huachicol”.

Luego de la acusación en su contra, el exfuncionario, quien fue jefe de la Policía con el gobernador morenista Adán Augusto López Hernández, huyó a Paraguay donde fue detenido en septiembre pasado, recluido en el penal “El Altiplano” y luego vinculado a proceso.

De acuerdo con el Registro Público de Comercio (RPC), el establecimiento de esta red de casinos, creada al parecer con el fin de lavar dinero, lo habría dirigido Humberto Bermúdez Requena, hermano de Hernán y oriundo igualmente de Mérida, pero avecindado en Villahermosa desde hace años. Ahí fundó numerosas empresas de construcción, energía y casas de juego.

Humberto Bermúdez, asociado con operadoras nacionales de casinos, abrió “Crown City” en Mérida en diciembre de 2013, en la calle 21, número 333, en San Antonio Cucul, en el local donde funcionó originalmente “Planet Bowl” y luego el casino Diamonds.

Antes, los socios de Bermúdez, habían intentado construir un local propio para ese casino, en un terreno prohibido por la ley para ese tipo de negocios, e incluso iniciaron las obras, luego de llegar a un oscuro arreglo con el entonces alcalde interino de Mérida, Álvaro Omar Lara Pacheco, del PRI.

Después otras autoridades municipales las clausuraron definitivamente.

La expansión de los casinos de Bermúdez Requena y sus socios en Yucatán empezó en 2013, “justo cuando crecía la industria del juego en el estado”, dice Elías Razur Antonio, director del Observatorio Mexicano sobre las Drogas y autor de varios estudios sobre el negocio de las apuestas en México.

“En esa época algunos empresarios de casinos creían que Mérida podría convertirse en una especie de Las Vegas del Sureste, dado el clima de seguridad y tranquilidad y de cero extorsión”, añade Razur Antonio.

En ese año se calculaba una inversión de casi 82 millones de dólares en el funcionamiento de siete casinos en Mérida, dice.

Sin embargo, “Crown City Mérida” dejó de funcionar en octubre de 2014, cuando la Secretaría de Gobernación canceló la concesión con la que operaba ese casino, expedida a nombre de Compañía Operadora Megasport, S.A. de C.V., que manejaba los casinos Diamond, La Cima y Winpot en Mérida.

Los empresarios de Jalisco e Hidalgo, José Antonio Haua Maauad, Moisés Shemaría Capuano y Jacobo Shemaría Capuano, socios de Megasport, reabrieron sus casinos aquí y en el resto del país, usando las concesiones entregadas a otra compañía de su propiedad: Pur Umazal Tov. Megasport, por su parte, volvió funcionar años después gracias a un amparo.

Pese a esta maniobra, “Crown City Merida” no reabrió sus puertas, pero casi de inmediato sus accionistas Humberto Bermúdez Requena y el costarricense Josef Alexander Arguedas Troyo, socios en ese y otros casinos, se juntaron con Haua Maauad, los hermanos Shemaría Capuano y con varias empresas de estos como Operadora Najad y BH Riviera Gaming para fundar la cadena de casinos “Con Suerte y Alegría”, en Mérida, Campeche y Ciudad del Carmen y en Guaymas y Navojoa, Sonora. También abrieron un casino en La Paz, Baja California, aunque con otros socios.

Con esta cadena operaron casas de apuestas físicas y sus respectivas redes comerciales.

Según Razur Antonio, los hermanos Shemaría Capuano ya conocían muy bien el mercado de los juegos de azar en Yucatán.

No solo tenían a su cargo varios casinos en Mérida y Campeche desde 2010, sino antes, a fines de la década de los noventa y principios del 2000, operaron con mucho éxito la empresa Diversiones Moy, que ofrecía juegos con vídeo y maquinitas en la Gran Plaza.

Empero, de acuerdo con el RPC, la sociedad de estos empresarios con los Bermúdez Requena no prosperó. A raíz de las graves acusaciones contra Hernán Bermúdez y de su detención en Asunción, Paraguay, el 12 de septiembre de 2025, esos prefirieron desligarse y vender sus acciones.

El 10 de septiembre, dos días antes del arresto de Hernán, en una asamblea de accionistas formalizada ante un notario de Chiapas, Arguedas Troyo, Haua Maauad y los hermanos Shemaría Capuano vendieron sus acciones de Con Suerte y Alegría de Guaymas, Navojoa, Campeche y Ciudad del Carmen a Humberto Bermúdez, quien las puso a nombre de Con Suerte y Alegría en Mérida, S.A.P.I. de C.V., quedándose él como administrador único de todas esas sociedades.

El 10 de diciembre de ese año se realizó otra operación idéntica: los empresarios vendieron sus acciones de Con Suerte y Alegría en Mérida a Bermúdez Requena, quien así se convirtió en accionista mayoritario de esa sociedad. Además, puso las acciones a nombre de Con Suerte y Alegría en Campeche, de la que también conservó el control.

En el caso de Con Suerte y Alegría en La Paz, los socios, Arguedas Troyo, Bermúdez y Joaquín Riva Palacio Rodríguez, se declararon en quiebra y vendieron todas sus acciones a otra empresa de casinos, en 2017.

Luego de la detención de Hernán Bermúdez los casinos “Con Suerte y Alegría” dejaron de funcionar.

De acuerdo con Razur Antonio, en 2025 la Secretaría de Gobernación y la Unidad de Inteligencia Financiera ordenaron la suspensión total de sus permisos y el bloqueo de las cuentas bancarias de sus socios, debido presuntamente a su responsabilidad en la realización de operaciones ilícitas y lavado de dinero.

Algo muy parecido ocurrió en las empresas Crown City Premium Corporativo, S.A. de C.V., dueña de la marca Crown City, y en Crown City Premium Mérida y Crown City Premium Villahermosa. Estas compañías fueron constituidas en 2012, en la capital de Tabasco, por Humberto Bermúdez y Arguedas Troyo.

Las empresas crearon casinos en Mérida, Villahermosa, Campeche, Ciudad del Carmen, Coatzacoalcos, Navojoa, Ciudad Juárez, Guadalajara, Naucalpan, Veracruz y Aguascalientes.

Esta red de casas de apuestas con la marca Crown City se extendió a Paraguay, donde la empresa abrió casinos físicos y salas de juego virtuales ilegales, a cargo de Gerardo Bermúdez Arreola, hijo de Humberto Bermúdez Requena y hermano de Raúl, delegado de Fonatur en Quintana Roo y destituido en 2021 por actos de corrupción.

En abril de 2025, las autoridades paraguayas denunciaron a Gerardo Bermúdez por operar “juegos de azar en la modalidad de apuestas deportivas a través del sistema online y de seis locales físicos, con la marca Crown City Premium Corporativo, al margen de la ley”. Esta persona, hasta ahora, seguiría un proceso judicial en ese país.

En mayo de 2022, Crown City se transformó en Royalty Casino, aunque las empresas de Bermúdez Requena no manejan los casinos directamente, sino que lo hacen a través de compañías de casinos constituidas hace años, concesionarias de los permisos de Gobernación, como Megasport y Compañía Operadora Ahis

Según Razur Antonio, “no está claro si estos casinos siguen en la estructura de negocios de los Bermúdez Requena”.

Lo que sí es un hecho es que el principal socio de Humberto Bermúdez en Crown City Premium Mérida y Villahermosa, Arguedas Troyo, abandonó esas empresas y vendió todas sus acciones a Con Suerte y Alegría en Mérida, según se asienta en el acta notarial respectiva, de esa fecha y publicada en el RPP.

Antes de que estallara la crisis por las clausuras y la huida de accionistas, Bermúdez Requena y Arguedas Troyo fundaron otra empresa del ramo, en noviembre de 2017: Controladora de Inversiones y Promociones del Sureste S.A. de C.V., dedicada a la “instalación, manejo y operación de centros de apuestas remotas y salas de sorteos”.

El registro se realizó en la Notaría Pública No. 27 de Tabasco, a cargo de Adán Augusto López Hernández. Un año después, esa empresa recibió la autorización de Gobernación para operar un centro de apuestas a distancia a través de los sitios digitales CrownCity y CityBets. Estos ofrecían apuestas deportivas, casino en vivo, tragamonedas y rifas digitales, y funcionaban con un permiso oficial a nombre de la empresa hidalguense “Operadora de Coincidencias Numéricas”.

Sin embargo, desde agosto de 2025, la Secretaría de Gobernación suspendió la página web www.crowncitybets.mx, según confirmó esa dependencia en un comunicado de abril pasado.

Allí se precisa que el gobierno también “ha suspendido las actividades de otras empresas que llevaban a cabo actividades de juegos y apuestas, vinculadas a familiares del ex secretario de Seguridad Pública de Tabasco”.

Ese mismo mes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público confirmó en un otro comunicado oficial, que “a través de la Procuraduría Fiscal, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, fueron bloqueadas las cuentas bancarias de Hernán Bermúdez Requena, así como de empresas relacionadas, socios y familiares (…), como parte de las acciones permanentes para combatir las operaciones con recursos de procedencia ilícita, el lavado de dinero, la corrupción y otros delitos financieros”.

La UIF, por su parte, añade el comunicado, determinó bloquear los activos de personas físicas y morales vinculadas a los Bermúdez Requena, “ante la presunción de conductas ilícitas, como operaciones financieras inusuales, transferencias bancarias atípicas y posibles vínculos con esquemas de simulación fiscal”.

En abril de 2025 las autoridades paraguayas denunciaron a Gerardo Bermúdez Arreola, hijo de Humberto Bermúdez Requena y hermano de Raúl, delegado de Fonatur en Quintana Roo, por operar “juegos de azar en la modalidad de apuestas deportivas a través del sistema online y de seis locales físicos, con la marca Crown City Premium Corporativo, al margen de la ley”. Seguiría ahora un proceso judicial en ese país.

En mayo de 2022, Crown City se transformó en Royalty Casino, aunque las empresas de Hernán Bermúdez Requena, presunto líder de “La Barredora”, no manejan los casinos directamente, sino que lo hacen mediante compañías de casinos constituidas hace años, concesionarias de los permisos de Gobernación, como Megasport y Compañía Operadora Ahis.

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Redacción
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