Como parte de la estrategia municipal Mérida Enchula en Arte y Cultura, el Ayuntamiento de Mérida instalará cuatro nuevas obras de arte público en distintos de la ciudad, con el objetivo de fortalecer la identidad del municipio, revitalizar espacios y generar nuevos nodos culturales y turísticos.
Durante su rueda de prensa de los lunes en el Salón de los Retratos del Centro Cultural Olimpo, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada destacó que las esculturas y monumentos forman parte de la identidad urbana de Mérida al convertirse en referentes que dan carácter a plazas, parques y avenidas y fortalecen el sentido de pertenencia.
La munícipe dijo que las nuevas piezas serán colocadas en espacios estratégicos para mejorar la imagen urbana y propiciar que las personas se apropien y disfruten de los espacios públicos, al tiempo que se busca posicionar al municipio como un referente nacional en la integración del arte en las ciudades.
Adelantó que la primera obra que se instalará será “Ik Balam (Jaguar del viento)”, del artista Juan Pablo Mier y Terán, que se ubicará en la Glorieta Galerías, en Francisco de Montejo, una pieza que explora la memoria y las formas de cultura maya mediante un lenguaje contemporánea y materiales como la fibra, el metal y la cerámica.
Comentó que otra de las obras será “Una nueva forma de vida”, de William Gaber, que estará en el andador del Portal de Granos, en el centro histórico, un trabajo que tendrá como elemento base al pájaro Thó, al considerar que genera una identificación colectiva y que puede convertirse en un símbolo compartido de pertenencia.
Patrón Laviada señaló que en el Callejón del Congreso se instalará “El Nido”, del artista Amador Montes, una pieza que representa la ciudad, la vida cotidiana y la naturaleza como elementos que reflejan la unión y comunión de la comunidad, además de la protección de quienes la habitan hacia quienes llegan a habitarla.
Indicó que la cuarta obra, que lleva por nombre “Amor”, del artista Víctor Argáez, será una escultura que representará el amor a la vida, a los hijos, a los nietos, a la mujer, a Dios y a la naturaleza, con lo que busca transforma un instante cotidiano en un símbolo del vínculo humano, pieza que estará ubicada en un espacio aún por definirse.






