De acuerdo con la medición más reciente de Coparmex, el ánimo para invertir a nivel nacional fue de 39.5 por ciento, mientras que en Yucatán se ubicó en 37.2 por ciento entre los socios de la organización.
Ante la advertencia de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) de que la confianza empresarial acumuló 16 meses por debajo del umbral de los 50 puntos y se ubicó en 48.2 puntos en junio, dirigentes de las principales cámaras empresariales de Yucatán coincidieron en la necesidad de fortalecer la certidumbre para incentivar nuevas inversiones y la creación de empleos.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Yucatán, Esteban Roche Rivero, considera que la percepción económica cambia según la región del país y señala que Yucatán mantiene condiciones particulares que le han permitido conservar un nivel importante de inversión.
Entre los factores que, a su juicio, mantienen el dinamismo local, menciona los proyectos de infraestructura en marcha, como el Puerto de Altura, las nuevas centrales eléctricas y el Tren Maya de Carga.
Sin embargo, el dirigente industrial advierte que el estado enfrenta un problema que puede convertirse en un freno para el crecimiento: el abasto de energía eléctrica.
“Tenemos un cuello de botella muy claro y es el abasto de la energía eléctrica. Tenemos el diagnóstico: la red de transmisión y distribución ya no puede ofrecer a Yucatán lo que necesita.”
Roche Rivero señala que el sector industrial ya trabaja con el gobierno estatal y otras instancias para atender esta problemática, aunque consideró que existen otros obstáculos que también deben eliminarse, particularmente los relacionados con los trámites para abrir una empresa.
“Otros cuellos de botella son las diversas ventanillas donde se hacen trámites en los tres niveles de gobierno. Es necesario, y hemos insistido mucho en este tema, que exista una ventanilla única donde el empresario pueda crear una nueva empresa sin tener que dar vueltas durante semanas o meses en todo tipo de oficinas gubernamentales”.
Para Canacintra, una de las prioridades consiste en establecer fechas concretas para resolver los problemas de generación y distribución de electricidad.
“Lo hemos dicho en varias ocasiones: necesitamos una fecha para la entrada en operación de la central eléctrica de Valladolid. De igual forma, fechas para el mantenimiento, la reparación y la innovación de la red de transmisión y distribución”.
A ello, agrega, debe sumarse la simplificación administrativa para que los trámites relacionados con la creación de empresas y empleos puedan concentrarse en una sola ventanilla.
Por su parte, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Yucatán, David Reyes Aguiar, explica que la organización mide periódicamente la confianza de sus socios y que uno de los principales indicadores es, precisamente, su disposición para realizar nuevas inversiones.
“La confianza es indispensable para la inversión, la inversión es indispensable para el desarrollo y para la productividad, y la productividad es indispensable para los sueldos y el bienestar de la gente. Todos partimos de la confianza”, dice.
De acuerdo con la medición más reciente de Coparmex, el ánimo para invertir a nivel nacional fue de 39.5 por ciento, mientras que en Yucatán se ubicó en 37.2 por ciento entre los socios de la organización.
Reyes Aguiar precisa que Yucatán se encuentra en el lugar 16 de 29 entidades consideradas en esa medición, es decir, en la mitad de la tabla.
En cuanto a los principales obstáculos para el crecimiento, identifica dos factores: la incertidumbre económica, de 9.6 puntos, y la incertidumbre política.
El dirigente empresarial subraya que esa falta de confianza repercute directamente en la disposición de los negocios para ampliar sus operaciones.
Para Coparmex, la certidumbre jurídica es otro elemento indispensable para recuperar la confianza empresarial.
Reyes Aguiar plantea que las reglas no deberían modificarse una vez que un empresario ha obtenido los permisos correspondientes y que las propias autoridades deben asumir la responsabilidad de defender las autorizaciones que otorgaron conforme a la ley.
“Como dice nuestro presidente nacional: que no nos muevan la mesa, que no nos cambien las leyes, que se respeten las leyes; que una vez que consiga un permiso, tenga yo por lo menos el apoyo de esa persona que me lo dio, para salir y decir por qué me lo dio y que es correcto”.
El dirigente empresarial considera que cuando una autoridad otorga un permiso debe respaldar la legalidad de su propia decisión.
“No me refiero a que se eche para atrás el funcionario que dio el permiso; una vez otorgado no se puede echar para atrás, sino que defienda la legalidad de lo que me dio, y eso no siempre sucede.”
La incertidumbre sobre la permanencia de un permiso, indica, puede desalentar a quienes pretenden arriesgar su patrimonio para iniciar o ampliar un negocio.
“Si yo no tengo la seguridad de que un permiso me lo van a dar bien, y que este permiso va a poder soportar críticas por la razón que sea, de quien sea, pues no voy a tener confianza en arriesgar mi patrimonio para hacer un negocio aquí.”
Reyes Aguiar aclara que esto no significa defender permisos otorgados de manera irregular, sino garantizar que aquellos que cumplen con la legislación y la normatividad sean respetados.
“Debemos cumplir con la ley, debemos cumplir con la normatividad, debemos cumplir con todos los requisitos que nos pongan, debemos cuidar el medio ambiente, la sociedad, a las personas; todo nuestro ecosistema social y económico hay que cuidarlo.”
Pero, agrega, una vez que una actividad cumple con los requisitos establecidos y recibe autorización, quien la otorgó debe asumir también la responsabilidad correspondiente.
El presidente de Coparmex reconoce, sin embargo, que resolver este aspecto por sí solo no sería suficiente para recuperar los niveles de confianza, debido al complejo escenario nacional e internacional.
“No es lo único que afecta la confianza. Ayudaría, sin duda abonaría a la confianza, pero hay tanta incertidumbre en estos momentos, a nivel internacional y nacional, que no podría referirme a un nivel de autoridad en particular, porque son tiempos muy complejos”.
Por su parte, el presidente de Canaco Servytur Mérida, José Enrique Molina Casares, confirma que entre los empresarios yucatecos también existe una mayor prudencia al momento de tomar decisiones de inversión.
“En relación con las declaraciones que hizo nuestro presidente nacional de Concanaco Servytur, el maestro Octavio de la Torre Stéffano, referentes a la incertidumbre de las inversiones en México, les comento que en Yucatán también percibimos una mayor cautela en las decisiones de inversión.”
Aunque reconoció que el estado conserva fortalezas importantes, principalmente en turismo y servicios, señala que la incertidumbre está llevando a las empresas a analizar con mayor cuidado sus proyectos.
“Si bien el estado mantiene fortalezas importantes en sectores como el turismo y los servicios, y la logística continúa mostrando dinamismo, la incertidumbre ha llevado a muchas empresas a ser más prudentes con sus inversiones”, dice.
Molina Casares coincide en que la tramitología representa uno de los principales obstáculos para la apertura y expansión de empresas.
“Es necesario simplificar los procesos, reducir los tiempos de respuesta, eliminar duplicidades y avanzar en la digitalización de los trámites para facilitar la apertura y el crecimiento de nuevas empresas”.
En este escenario, considera que la prioridad para los gobiernos debe ser generar condiciones que permitan a los empresarios tomar decisiones con mayor seguridad.
El dirigente de Canaco Servytur también vinculó la necesidad de incentivar la inversión con la generación de empleos formales.
“Finalmente, es importante recordar que el mejor programa social es el empleo formal. Por eso, muchas de las políticas públicas deben enfocarse en facilitar la inversión, fortalecer a las empresas y crear más oportunidades para todos los yucatecos”, dice Molina Casares.






