Los apagones se han convertido en un problema recurrente en varios municipios y comunidades del Oriente, donde las fallas en el suministro eléctrico han provocado inconformidad entre los habitantes, protestas, bloqueos carreteros y afectaciones a comercios, prestadores de servicios y al sector turístico.
En las últimas fechas, las interrupciones del servicio de energía eléctrica han causado problemas principalmente en los puertos de Río Lagartos y San Felipe, así como en Tizimín y sus comisarías.
Uno de los primeros casos que generó preocupación ocurrió en Río Lagartos y San Felipe, donde pobladores y comerciantes padecieron fallas eléctricas que se prolongaron por más de 24 horas.
La situación afectó principalmente a establecimientos que dependen de la electricidad para conservar productos pesqueros, como congeladoras y restaurantes.
La falta de electricidad también representa un problema para el sector turístico, pues los puertos reciben visitantes y los establecimientos requieren del servicio para operar con normalidad.
En el fraccionamiento conocido como “Los Aguacates”, en Tizimín, los vecinos enfrentaron apagones durante dos días consecutivos. La falta de energía generó malestar entre los habitantes, quienes señalaron las dificultades de permanecer durante períodos prolongados sin electricidad, especialmente en medio de las altas temperaturas.
Al respecto, personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) explicó que entre las principales causas de las interrupciones se encuentran las ramas de árboles que entran en contacto con los cables de la red eléctrica y ocasionan daños en las líneas.
Ante esta situación, brigadas de la paraestatal han realizado trabajos de poda y retiro de ramas que representan un riesgo para los cables, postes y demás infraestructura eléctrica.
En el fraccionamiento “Los Aguacates”, según se informó, se realizaron trabajos para retirar la vegetación que representaba un peligro para las instalaciones. En Popolnah también acudieron brigadas para realizar labores de poda de árboles.
Sin embargo, la situación resulta más complicada en los puertos de la zona, sobre todo en los sitios donde los postes y el cableado están en áreas de manglar.
En esas zonas existen restricciones ambientales que impiden realizar cortes de vegetación de manera libre. La presencia de manglar y las disposiciones para su protección han dificultado el retiro de árboles o ramas que afectan los cables y postes de electricidad.
Personal relacionado con estas labores añadió que, en algunos casos, se requiere la intervención y autorización de otras dependencias encargadas de la protección ambiental y de las reservas naturales.
Estas restricciones, señalaron, hacen más complejo el mantenimiento de la infraestructura eléctrica, por lo que los trabajos no siempre pueden realizarse con rapidez.






