El objetivo de la marcha que convoca el colectivo Salvemos las Dunas, es presionar a la detención del Complejo Turístico “Las Dunas”, el cual acusan que ha realizado con maquinaria pesada el desmonte sistemático de la vegetación dunal en un área protegida de alta sensibilidad ambiental, por ello, emitieron una convocatoria a través de redes sociales, para invitar a participar el próximo viernes a una marcha pacífica en defensa de las Dunas de Chuburná, un ecosistema del municipio de Progreso que aseguran, se encuentra amenazado por un proyecto inmobiliario.
La cita es este viernes 31 de julio a las 6 de la tarde en el Monumento a la Patria del Paseo de Montejo.
“Estos trabajos se realizan en total opacidad y sin haber efectuado una consulta previa, libre e informada a la comunidad de Chuburná Puerto, violando el derecho ciudadano a la información y a la participación efectiva en decisiones territoriales”, reclama el colectivo.
Además, advierte que la destrucción incontrolada de la duna costera desencadena impactos graves de carácter irreversible, como la pérdida de la barrera natural contra huracanes, la afectación a especies protegidas y el riesgo al manto acuífero y contaminación marina.
El colectivo hace un llamado a la movilización pacífica para exigir a los tres órdenes de gobierno la revocación de autorizaciones ambientales, el freno inmediato al desmonte, así como una auditoría e investigación de responsabilidades; además, pedirán la protección integral y reparación del daño y la garantía de consulta pública.
Al respecto, hace unos días el Gobierno del Estado emitió un boletín para informar que solicitó formalmente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) verificar y supervisar, en el ámbito de sus atribuciones, el cumplimiento puntual de las autorizaciones federales que amparan el proyecto.
Asimismo señaló que, mantendrá una vigilancia permanente sobre el cumplimiento de las condicionantes estatales y no permitirá afectación alguna al manglar ni a la duna costera.
“La costa yucateca es el sustento de miles de familias que viven de la pesca y del turismo, y su protección constituye una prioridad que está por encima de cualquier proyecto particular”, compartió el Gobierno de Yucatán, a través de vías oficiales.






