La mayor parte del arsenal destruido no provino de Yucatán; del total, 259 armas fueron decomisadas en Quintana Roo, mientras que 34 correspondieron a aseguramientos efectuados en territorio yucateco.
En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego ayer 9 de julio, el Ejército Mexicano inutilizó armamento asegurado en operativos realizados tanto en el estado de Yucatán como de Quintana Roo.
Un total de 293 armas de fuego y 14 mil 970 cartuchos útiles fueron destruidos en Mérida, durante una ceremonia organizada por autoridades militares y de seguridad. El procedimiento se llevó a cabo en el 7/o Batallón de Ingenieros de Combate, ubicado en el Campo Militar de la 42 Sur.
La mayor parte del arsenal destruido no provino de Yucatán. Del total, 259 armas fueron decomisadas en Quintana Roo, mientras que 34 correspondieron a aseguramientos efectuados en territorio yucateco. Las autoridades precisaron que en esta ocasión no se incluyó armamento procedente de Campeche.
El material destruido estuvo integrado por 85 armas largas, 208 armas cortas, 468 cargadores y 14 mil 970 cartuchos de diferentes calibres.
De acuerdo con la información oficial, todo el armamento provino de aseguramientos derivados de operativos coordinados entre las instituciones que participan en la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y la Seguridad.
Durante la ceremonia se recordó que el 9 de julio fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, una fecha que busca desalentar el tráfico ilegal de armas ligeras y reducir los riesgos asociados a su circulación.
“La destrucción de armas que presenciaremos no es únicamente un acto simbólico, es una acción concreta que contribuye a reducir los medios con los cuales se genera violencia, temor e inseguridad en nuestras comunidades. Cada arma que es inutilizada representa una oportunidad menos para que se atente contra la vida”, señalaron autoridades durante el acto.
Antes de destruir cada arma, especialistas del Ejército Mexicano verificaron el número de serie y cotejaron cada pieza con el inventario oficial de aseguramientos.
Posteriormente desmontaron los mecanismos internos y separaron los componentes. En la fase final realizaron cortes sobre la estructura metálica para impedir que las armas pudieran volver a utilizarse.






