El conflicto entre autoridades y artesanos de la comunidad maya de Pisté mantiene sin fecha clara de reapertura a Chichén Itzá, luego de que este domingo fracasara una nueva mesa de diálogo encabezada por representantes federales, estatales y el Concejo Indígena de Gobierno local.
La principal disputa continúa centrada en el traslado de vendedores y prestadores de servicios al Centro de Atención a Visitantes (Catvi), proyecto impulsado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia para reorganizar la actividad comercial alrededor de la zona arqueológica.
Durante la reunión realizada dentro del campamento del INAH, las autoridades reiteraron propuestas para permitir la reapertura del sitio turístico, entre ellas respetar los espacios actuales de los artesanos, otorgar lugares en el mercado del Catvi y retirar las rejas colocadas en accesos bloqueados por manifestantes.
Sin embargo, integrantes del Concejo rechazaron nuevamente las condiciones al considerar que el gobierno estatal y el INAH buscan imponer decisiones sobre la organización interna de la comunidad maya de Pisté. Los representantes comunitarios sostienen que el conflicto no se resolverá mientras se mantenga la intención de desplazar actividades económicas fuera del acceso tradicional.
Como parte de sus planteamientos, la comunidad propuso mantener funcionando simultáneamente el antiguo Parador Turístico y el Catvi, además de permitir que los propios artesanos decidan dónde comercializar sus productos y servicios turísticos.
El cierre de Chichén Itzá ha comenzado a generar afectaciones económicas entre comerciantes, guías y trabajadores relacionados con la actividad turística en la región, mientras ambas partes continúan sin alcanzar un acuerdo definitivo para reabrir uno de los principales destinos arqueológicos del país.






