Con una tasa de 12.5 casos de VIH por cada 100 mil habitantes, Yucatán se colocó en el tercer lugar a nivel nacional en incidencia durante 2025, de acuerdo con los registros consolidados del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
Al cierre del año, en la entidad se confirmaron 298 nuevos diagnósticos, una cifra que mantuvo al estado entre los más afectados del país, solo por debajo de Quintana Roo y Colima, que encabezaron la estadística nacional.
El impacto del virus no se limitó a los nuevos contagios. Datos de organizaciones civiles indicaron que más de 12 mil 800 personas vivieron con VIH en Yucatán, lo que reflejó una carga sostenida para los servicios de salud y los esquemas de atención continua.
El comportamiento de los casos mostró una concentración clara en población joven. Durante 2025, los diagnósticos se presentaron con mayor frecuencia en personas de 25 a 29 años, seguidas por el grupo de 20 a 24 años, rangos de edad en los que la transmisión se mantuvo activa.
Desde la Red de Personas Afectadas por VIH (Repavih) se señaló que el estigma social siguió influyendo en la detección tardía, al retrasar la realización de pruebas y limitar el acceso oportuno al tratamiento, lo que favoreció nuevos contagios.
En comparación con 2024, los registros del año pasado representaron un incremento cercano al 10 por ciento en los diagnósticos, confirmando que el VIH continuó como un desafío sanitario y social en Yucatán, particularmente en materia de prevención y diagnóstico temprano.






