Reabren el ascenso a Nohoch Mul tras seis años de cierre en Cobá

Después de permanecer restringido durante seis años, el acceso a la pirámide de Nohoch Mul volvió a abrirse al público, reactivando uno de los mayores atractivos arqueológicos del sureste mexicano y una experiencia que durante años estuvo fuera del alcance de los visitantes.

Con 42 metros de altura, Nohoch Mul es la estructura más alta del mundo maya en la península y vuelve a funcionar como mirador natural sobre la selva, en una zona arqueológica que en su época de mayor esplendor concentró a decenas de miles de habitantes y tuvo un papel clave en las redes políticas y comerciales mayas.

El cierre del ascenso se decretó en 2019, cuando autoridades federales determinaron que el constante tránsito de personas, sumado a factores ambientales, estaba acelerando el deterioro de la pirámide, lo que obligó a priorizar su conservación.

Tras años de evaluación, se acordó una alternativa que permite el acceso sin dañar la estructura original: una escalera de madera instalada sobre los antiguos peldaños, resultado de un acuerdo entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia y ejidatarios de la región.

Cobá, ubicada en la selva del norte de Quintana Roo, ofrece una experiencia distinta a otros sitios arqueológicos masivos, con senderos que conectan templos, estelas, un juego de pelota y una extensa red de sacbés que enlazaban a la ciudad con otros asentamientos mayas.

La reapertura del ascenso se da además en un contexto de impulso turístico para la región, al encontrarse cerca de la ruta del Tren Maya y en vísperas de un aumento de visitantes previsto para los próximos años, particularmente rumbo al Mundial de Futbol 2026.

El retorno del acceso a Nohoch Mul no solo reactiva el interés turístico por Cobá, sino que también reabre una ventana única para observar desde las alturas la magnitud de una ciudad maya que aún sigue revelando nuevos hallazgos arqueológicos.

 

Compartir
Redacción
Redacción