Con más de mil 300 casos atendidos y 86 aún activos, Yucatán se convirtió en el primer estado del país en poner a prueba una estrategia piloto para contener el gusano barrenador del ganado, una plaga cuya expansión podría tener implicaciones nacionales si no se logra frenar a tiempo.
El plan, presentado esta semana por el gobierno estatal en coordinación con Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, busca cortar el ciclo reproductivo de la mosca responsable de la enfermedad mediante acciones focalizadas en territorio, más allá de los esquemas tradicionales de atención reactiva.
De acuerdo con autoridades sanitarias, la estrategia prioriza la detección temprana y la supresión directa de larvas y moscas adultas en puntos considerados de alto riesgo, a fin de evitar que la plaga se establezca de forma permanente en zonas ganaderas de la entidad y se disperse hacia otras regiones.
El modelo incluye operativos de campo como la instalación de trampas, estaciones cebo, tratamientos veterinarios y la identificación de sitios estratégicos, además de inspecciones constantes y puntos de control en la Península de Yucatán para reforzar la vigilancia epidemiológica.
Un componente central del plan es la participación directa de los productores, quienes recibirán capacitación y acompañamiento técnico para reportar oportunamente casos sospechosos y aplicar medidas inmediatas de contención, en un intento por reducir los tiempos de respuesta ante posibles brotes.
El gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, informó que durante este año se han destinado más de 77 millones de pesos a acciones de sanidad pecuaria, sin que hasta ahora se haya registrado la muerte de animales por esta causa, mientras que Senasica adelantó que los resultados obtenidos en el estado servirán como base para replicar el esquema en otras entidades del sur-sureste del país.






