El gobierno de Estados Unidos analiza ampliar el financiamiento para proyectos de inversión en Argentina por hasta 20 mil millones de dólares, además de mantener el apoyo después de 2027 si la administración de Javier Milei continúa con su actual orientación política declaró este martes el embajador estadounidense en el país sudamericano, Peter Lamelas, durante un encuentro con empresarios.
El diplomático explicó que los recursos podrían canalizarse mediante el Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Eximbank), la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y el Departamento de Estado.
También mencionó un paquete de 7 mil millones de dólares acordado en septiembre para proyectos de infraestructura vinculados con la iniciativa Corredor Andes-Atlántico, que contempla inversiones relacionadas con Vaca Muerta, uno de los principales yacimientos de hidrocarburos no convencionales de Argentina.
De ese monto, 6 mil millones de dólares del Eximbank se destinarían a la empresa petrolera estatal YPF, según las declaraciones difundidas por medios argentinos.
Lamelas vinculó la continuidad del respaldo financiero con la orientación política del gobierno argentino. Durante su intervención, afirmó que Estados Unidos apoyará a la administración de Milei y al pueblo argentino si el país mantiene un rumbo hacia la derecha y no hacia la izquierda.
El embajador también señaló que el límite de 2027 coincide con el calendario electoral argentino, cuando están previstas las elecciones presidenciales y Milei ha anunciado que buscará la reelección. Sin embargo, no detalló los plazos ni los proyectos específicos que recibirían los recursos adicionales.
Por otra parte, el canciller argentino, Pablo Quirno, firmó un protocolo relacionado con el acuerdo comercial y de inversión con Washington, que deberá ser revisado por el Congreso. El funcionario relacionó este instrumento con el financiamiento del Eximbank y las líneas de crédito de la DFC.
El respaldo estadounidense también ha incluido un acuerdo de intercambio de divisas por 20 mil millones de dólares entre Buenos Aires y el Departamento del Tesoro, anunciado un año antes y utilizado para contener las presiones cambiarias durante el periodo previo a las elecciones legislativas de 2025.






