Según la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, la población de Yucatán ha alcanzado los 2.5 millones de habitantes

Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 muestran a un Yucatán con una población que sigue creciendo, aunque a menor velocidad, y con cambios en su composición por origen, edad, lengua, educación, movilidad y condiciones de vivienda; entre esos cambios destaca el aumento del porcentaje de habitantes nacidos fuera del estado y, al mismo tiempo, la reducción en la proporción de personas que hablan alguna lengua indígena.

Yucatán es un estado de 2 millones 502 mil 326 habitantes, su población aumentó 7.81% en el lustro 2020-2025, o sea, 2.85 puntos menos que el incremento de 10.66% registrado en el quinquenio 2015-2020, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) hoy al dar a conocer los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 (EIC).

A nivel nacional, Yucatán se mantiene como el undécimo estado menos poblado de México, país cuya población se incrementó 3.47%, al pasar de 126 millones 14 mil 24 personas a 130 millones 393 mil 389 habitantes de 2020 a 2025.

Según la Encuesta Intercensal 2025, la población mexicana aumentó en 4.379,365 habitantes, mientras que la yucateca se incrementó en 181,428 vecinos.

Oficialmente, según el Inegi, las 10 entidades más pobladas de México son las mismas en 2020 y 2025:

  • Estado de México, con 17.561,797 personas en 2025.
  • Ciudad de México, con 9.165,819.
  • Jalisco, con 8.633,761.
  • Veracruz, con 7.902,505.
  • Puebla, con 6.835,339.
  • Guanajuato, con 6.423,384.
  • Nuevo León, con 6.274,840.
  • Chiapas, con 5.840,294
  • Michoacán, con 4.868,274.
  • Oaxaca, con 4.150,277 habitantes.

A nivel península, mientras Yucatán es la décima primera entidad menos poblada de México, Campeche repite como la tercera menos habitada, al pasar de 928,363 a 967,098 vecinos de 2020 a 2025, un alza quinquenal del 4.17% y de 38,735 personas.

Por su lado, Quintana Roo subió de novena a décima menos poblada. Su población aumentó 12.76%, de 1.857,985 a 2.095,074 habitantes en el mismo lustro. Tiene 237,089 residentes más.

Según esas cifras, aunque Yucatán aún es el líder peninsular en cantidad de habitantes, la población de Quintana Roo es la que crece en mayor proporción en esta región.

Asimismo, la Encuesta Intercensal 2025 revela que la mayoría de la población de Yucatán es autóctona, pues el 86.14% nació en la entidad (2.155,414 habitantes), mientras que el 12.93% es oriunda de otra entidad mexicana (323,605), el 0.24% nació en Estados Unidos (6,068), el 0.60%, en otro país (15,126) y el 0.08% de los residentes yucatecos no especificó en dónde nació (2,113 personas).

De esa manera, de cada 100 habitantes de Yucatán, 14 son foráneos (el 13.86%). En 2020 eran el 11.6%, pero el Censo de ese año reportó solo a dos grupos: los yucatecos por nacimiento y los residentes yucatecos que nacieron en otras entidades de México.

Por otro lado, la Encuesta tambien indica que el estado, tiene cada vez más habitantes que nacieron fuera del estado, al tiempo que disminuyó la proporción de personas que hablan alguna lengua indígena.

En cinco años, el porcentaje de población nacida en otra entidad u otro país pasó del 12.3 por ciento, reportado en el Censo de Población y Vivienda 2020, a 13.7 por ciento registrado en 2025, es decir, un aumento porcentual de 1.4 puntos y la proporción de habitantes que hablan alguna lengua indígena registró una reducción. En 2025 se reportaron 520 mil 119 personas de tres años y más, equivalentes a 21.4 por ciento de ese grupo de edad, frente al 23.7 por ciento registrado en 2020. La diferencia es de 2.3 puntos porcentuales en cinco años.

Sin embargo, la disminución en el porcentaje de mayahablantes contrasta con la cantidad de personas que se reconocen como indígenas ya que durante esta encuesta de 2025 1.4 millones de habitantes, es decir 56.5 por ciento de la población, admitió esta etnicidad.

El cambio demográfico ocurre mientras el crecimiento poblacional de Yucatán también pierde ritmo. Entre 2020 y 2025 la población que residía en viviendas particulares creció a una tasa promedio anual de 1.4 por ciento, por debajo del 2 por ciento registrado entre 2015 y 2020. En el mismo periodo aumentó la edad mediana de la población, que pasó de 30 a 32 años.

La población yucateca también presenta cambios en sus condiciones educativas. La tasa de analfabetismo entre las personas de 15 años y más disminuyó de 6.1 a 4.4 por ciento y el grado promedio de escolaridad aumentó de 9.6 a 10.3 años entre 2020 y 2025. La asistencia escolar también creció en los grupos de tres a cinco años, de 72.1 a 81.9 por ciento; de seis a 14 años, de 95.4 a 97.3 por ciento, y de 15 a 24 años, de 46.8 a 50.7 por ciento.

En materia laboral, 57 de cada 100 personas de 12 años y más, reportaron participar en la actividad económica en 2025. La tasa de ocupación fue de 98.5 por ciento y casi la mitad de la población ocupada, 48.4 por ciento, se concentró en el sector Servicios, seguido del Comercio, con 19.2 por ciento, y las actividades industriales, con 13.7 por ciento.

La movilidad cotidiana también refleja una población que se desplaza entre municipios. El 16 por ciento de las personas ocupadas trabajaba en un municipio, demarcación territorial o país distinto al de su residencia, mientras que 7.9 por ciento de quienes estudiaban lo hacía en un lugar diferente al municipio donde vivía.

En los hogares también hubo cambios importantes durante el periodo. El porcentaje de viviendas con acceso a internet aumentó de 55.3 por ciento en 2020 a 79.3 por ciento en 2025, mientras que el acceso a teléfono celular pasó de 88.7 a 94.2 por ciento. También aumentó la disponibilidad de automóvil o camioneta, de 39.3 a 42.4 por ciento, y de motocicleta o motoneta, de 24.6 a 35.7 por ciento.

Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 muestran a un Yucatán con una población que sigue creciendo, aunque a menor velocidad, y con cambios en su composición por origen, edad, lengua, educación, movilidad y condiciones de vivienda.

Entre esos cambios destaca el aumento del porcentaje de habitantes nacidos fuera del estado y, al mismo tiempo, la reducción en la proporción de personas que hablan alguna lengua indígena, en un territorio donde más de la mitad de la población continúa considerándose indígena.

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Redacción
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