El tránsito vehicular en la entrada a Progreso ha vuelto a la normalidad luego del caos vial de semanas anteriores por obras federales.
Tras los días donde hubo largas filas de vehículos y tránsito lento, el acceso al Puerto de Progreso opera nuevamente sin contratiempos, luego de que el pasado martes se reabriera la circulación tras casi dos meses de trabajos de mantenimiento en el puente de entrada.
Los automovilistas ya no tienen que seguir desviaciones para ingresar a la ciudad. Tanto la entrada como la salida volvieron a funcionar en un solo sentido, como ocurría antes del cierre temporal del cuerpo “A” de la carretera federal Mérida-Progreso.
El contraste con la semana pasada fue evidente, la combinación del periodo vacacional y las restricciones viales provocó una saturación de automóviles, especialmente en las horas de mayor afluencia hacia el puerto.
En cambio ahora, el flujo vehicular recuperó su ritmo habitual. En ambos cuerpos de la carretera los dos carriles permanecen habilitados y el tránsito avanza de manera continua.
En sí, el tramo intervenido correspondía a algunos metros del puente mientras que el resto de la vía conservó las mismas condiciones, incluso, los señalamientos permanecen prácticamente sin cambios y algunos continúan con pintas o garabatos visibles.
La actividad en el sitio es reducida, solo unos cuantos trabajadores junto a la valla de contención pero sin maquinaria pesada ni labores de gran magnitud.
La reapertura, sin embargo, será temporal. El gobernador Joaquín Díaz Mena informó que, una vez concluido el periodo vacacional de verano, los trabajos continuarán con el cierre del cuerpo “B” de la carretera, por lo que el esquema de circulación volverá a modificarse mientras avanza la segunda etapa de la obra.
La reconstrucción del puente comenzó el lunes 25 de mayo. La estructura, construida hace aproximadamente 30 años a la altura de la pista internacional de Remo y Canotaje, será renovada en ambos sentidos de circulación.
En la primera fase fue cerrado el cuerpo “A”, en dirección de Mérida hacia Progreso, a la altura del kilómetro 34.1 de la carretera federal, y los vehículos eran desviados al cuerpo “B” (dirección de Progreso a Mérida), que operó de manera provisional con doble circulación durante las obras.
Los trabajos están a cargo de Ingenieros Civiles Asociados (ICA), empresa que también construyó el viaducto elevado que cruza la ciudad sobre la calle 82 y conecta la terminal remota del puerto con la carretera Mérida-Progreso.






