Aunque a nivel nacional el proceso inflacionario muestra señales de moderación, el encarecimiento de productos esenciales mantiene a Yucatán entre las entidades donde el costo de vida continúa creciendo a un ritmo superior al promedio nacional.
El rango objetivo del Banco de México para la inflación se rompió por parte de Yucatán a pesar de la desaceleración que el país presenta. El estado fue una de las dos únicas entidades que presento un incremento de precios de forma acelerada comparado con el año pasado; además lo colocó entre los cuatro estados con mayor inflación en el país.
De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación anual en Yucatán alcanzó 4.15 por ciento en junio de 2026, superior al 4.08 por ciento registrado en el mismo mes el año pasado.
El comportamiento contrasta con la tendencia nacional, ya que la inflación general del país se ubicó en 3.37 por ciento, su tercer descenso anual consecutivo, después de que un año antes se encontraba en 4.32 por ciento.
Yucatán compartió este comportamiento con Quintana Roo, donde la inflación aumentó de 4.21 a 5.39 por ciento, mientras que en las otras 30 entidades federativas se observó una moderación en el crecimiento de los precios.
Con ese resultado, Yucatán se colocó como el tercer estado con mayor inflación anual, solo por debajo de Quintana Roo (5.39%) y Jalisco (4.54%), y ligeramente arriba de San Luis Potosí (4.08%).
Estos cuatro estados fueron los únicos que superaron el límite superior del objetivo inflacionario fijado por el Banco de México, que busca mantener la inflación en 3 por ciento, con un margen de un punto porcentual, es decir, dentro de un rango de entre 2 y 4 por ciento.
En la entidad, el mayor impacto provino del encarecimiento de diversos productos agropecuarios. Entre los incrementos más significativos destacaron el chile serrano, cuyo precio pasó de registrar una caída anual de 52.03 por ciento en junio de 2025 a un aumento de 42.19 por ciento este año.
También sobresalieron los incrementos en la cebolla, que pasó de una variación negativa de 18.23 por ciento a un alza de 21.18 por ciento; el jitomate, que cambió de una disminución de 8.25 por ciento a un incremento de 31.07 por ciento, y la papa, cuyo precio subió de una baja de 5.39 por ciento a un aumento de 32.45 por ciento.
Especialistas del grupo financiero Monex señalaron que, aunque la inflación nacional mostró una desaceleración importante, aún existen factores que mantienen presión sobre los precios.
El análisis indica que la disminución se explicó por un menor crecimiento tanto en la inflación subyacente como en la no subyacente. Incluso, el componente de servicios registró su primera desaceleración después de tres meses consecutivos de incrementos.
No obstante, advirtieron que el rubro de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno acumula cuatro meses consecutivos a la alza, lo que sigue representando un riesgo para la evolución de los precios.
A ello se suman factores internacionales, como la volatilidad en los mercados petroleros derivada de las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz, así como la incertidumbre generada por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la posibilidad de nuevas medidas arancelarias.
El comportamiento de la inflación implica una mayor presión sobre el poder adquisitivo de las familias yucatecas, particularmente en el gasto destinado a alimentos básicos.
Aunque a nivel nacional el proceso inflacionario muestra señales de moderación, el encarecimiento de productos esenciales mantiene a Yucatán entre las entidades donde el costo de vida continúa creciendo a un ritmo superior al promedio nacional y por encima del objetivo establecido por el banco central.






