557 mil 475 de yucatecos mayores de 15 años no cuentan con educación básica completa

Con más de medio millón de personas sin educación básica completa y una brecha que se ensancha frente a sus vecinos peninsulares, Yucatán enfrenta un desafío enorme, ya que el rezago educativo se ha convertido en una limitante estructural para el desarrollo económico y social de la entidad.

De acuerdo a estimaciones del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) al cierre del año pasado, más de medio millón de yucatecos mayores a 15 años (557 mil 475 personas), no completaron la educación básica (preescolar, primaria, secundaria).

La cifra equivale al 28.3% de la población adulta del estado y coloca a Yucatán en el séptimo lugar nacional con mayor rezago educativo.

El dato (superior al promedio nacional de 26.6%), ha encendido las alarmas en distintos sectores de la entidad, que ven en el atraso escolar de la población adulta, no solo un problema social, sino una limitante directa para la competitividad económica de Yucatán frente al resto del país.

Las cifras del INEA desglosan la magnitud del problema en tres niveles. En la base están 101 mil 291 personas analfabetas, el 5.1% de la población en ese rango de edad; le siguen 180 mil 662 yucatecos sin la primaria terminada, equivalente al 9.2%, y finalmente 275 mil 522 habitantes que no concluyeron la secundaria, una proporción del 14.0 por ciento.

Puesto en perspectiva nacional, Yucatán está lejos de ser el peor evaluado. Otros seis estados reportan una crisis más profunda: Chiapas encabeza la lista con 44.9% de rezago, seguido de Michoacán (40.0%), Guerrero (39.3%), Oaxaca (37.3%), Veracruz (36.7%) y Puebla (33.4%).

En el extremo opuesto, la Ciudad de México presenta el menor nivel del país, con apenas 16.6 por ciento.

Sin embargo, dentro de su propia región, Yucatán no tiene comparación favorable. La Península de Yucatán exhibe los indicadores menos alentadores del estado frente a sus vecinos: Campeche se ubica en el lugar 11 nacional con 26.3% de rezago, que afecta a 192 mil 614 personas, mientras Quintana Roo registra un desempeño considerablemente mejor, en el sitio 28 del país, con 19.9% de su población (323 mil 299 habitantes) en esta condición.

Yucatán prácticamente triplica en proporción el rezago de Campeche y casi duplica al de Quintana Roo: por cada quintanarroense de 15 años o más en atraso educativo, hay 1.72 yucatecos en la misma situación, una relación cercana a 2 a 1.

Frente a Campeche, la brecha es todavía más amplia: por cada habitante campechano con rezago, hay 2.89 yucatecos en igual condición, casi 3 a 1.

La diferencia se agudiza en el renglón del analfabetismo, donde la tasa yucateca de 5.1% casi duplica el 2.6% de Quintana Roo, mientras que Campeche se mantiene más cerca con el 4.6 por ciento. En este rubro Yucatán, ocupa el quinto lugar nacional.

El panorama es ligeramente menos severo en el rubro de secundaria incompleta, donde Yucatán ocupa el lugar 19 a nivel nacional (una posición menos crítica que en analfabetismo o primaria), aunque sigue siendo la cifra más alta de la Península: 275 mil 522 personas, el 14.0 por ciento. Campeche reportó 96 mil 540 casos (13.2%, lugar 25 nacional) y Quintana Roo, el mejor resultado regional, con 186 mil 754 personas sin secundaria terminada, equivalente al 11.5% (lugar 31 nacional).

Especialistas en política educativa coinciden en que el rezago no es un fenómeno reciente, sino el resultado de décadas de abandono escolar y acceso desigual a la educación, particularmente entre generaciones que hoy superan los 40 y 50 años de edad, y que no encontraron en su momento las condiciones para concluir su formación básica.

La brecha también tiene un componente generacional: mientras el sistema escolar actual reporta avances en cobertura para niñas, niños y adolescentes, el pasivo acumulado entre la población adulta sigue creciendo en números absolutos, incluso cuando el porcentaje relativo se reduce con el paso de los años.

Durante la presentación de su informe correspondiente al mes de abril, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) Grupo Yucatán señaló que el rezago educativo representa una desventaja competitiva frente a otras entidades del país y un reto urgente que las empresas deben revertir con mejor capacitación, más tecnología, mayor productividad y mejores salarios.

Frente a este escenario, la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey) anunció varias acciones que buscarán ampliar la cobertura y mejorar la infraestructura escolar.

El secretario de Educación, Juan Enrique Balam Várguez, informó que se ampliará la cobertura de los planteles del modelo Renacimiento Maya a todas las regiones del estado, con espacios que incluirán laboratorios de robótica y tecnología orientados a que los estudiantes desarrollen proyectos de solución a problemas comunitarios.

“Queremos que los jóvenes tengan mejores oportunidades y una formación integral”, expresó el funcionario, quien adelantó que cerca de 100 escuelas recibirán trabajos de mantenimiento durante el receso escolar (instalación eléctrica, poda de árboles, limpieza y pintura) de cara al inicio del ciclo escolar 2026-2027, programado para el 31 de agosto.

Balam Várguez también anticipó la construcción de siete nuevos planteles de bachillerato nacional Margarita Maza, que se ubicarán en municipios como Umán y Kanasín, así como en diversas comisarías, con el objetivo de que comiencen operaciones en el próximo ciclo escolar.

El secretario aseguró que todos los estudiantes, incluidos quienes soliciten cambios de asignación, tendrán un lugar garantizado en los planteles estatales.

Las autoridades educativas confían en que la combinación de nueva infraestructura, mantenimiento a escuelas existentes y modelos pedagógicos orientados a la tecnología contribuya, en el mediano plazo, a frenar el avance del rezago entre las nuevas generaciones.

No obstante, los números del INEA hablan de un problema acumulado durante décadas entre la población adulta, que no se resuelve únicamente con la atención a la matrícula actual.

Con más de medio millón de personas mayores de 15 años sin educación básica completa y una brecha que se ensancha frente a sus vecinos peninsulares, Yucatán enfrenta un desafío que trasciende el calendario escolar y los anuncios de cobertura: el rezago educativo se ha convertido en una limitante estructural para el desarrollo económico y social de la entidad, uno que exigirá, además de nuevas aulas, una estrategia sostenida de alfabetización y certificación para la población adulta que hoy carga con ese atraso.

Compartir
Redacción
Redacción