El yucateco tiene la percepción de que existe impunidad en los siniestros viales

Los accidentes viales van en aumento y se debe a que hay tramos con escasa iluminación, los retornos son peligrosos, faltan pasos peatonales seguros y los carriles laterales están mal diseñados.

Existe la percepción de impunidad entre las víctimas y sus familias al momento de sufrir un siniestro de tránsito en nuestro estado; así lo advirtió el presidente de la Asociación de Justicia para Víctimas de Accidentes, Antonio Cardeña Cortés.

Los patrones de atropellamientos donde los responsables se dan a la fuga, los choques en los que participan unidades del transporte público y las demoras en las investigaciones, se repiten y eso ayuda a que la ciudadanía tenga esa mala percepción, que no se imparte justicia como debería.

Además, ha habido un incremento en los accidentes viales en la entidad y eso ayuda a que la situación se agrave.

Durante el primer semestre de 2026, Yucatán registró un aumento significativo de siniestros con consecuencias fatales. Hasta mayo, el Periférico de Mérida acumuló 17 fallecimientos, cifra que representa casi la mitad de las muertes ocurridas en esa vía durante todo 2025.

Cardeña Cortés recuerda que tan solo en los dos primeros meses del año se reportaron 32 personas fallecidas en distintos accidentes de tránsito en el estado, panorama que califica como preocupante.

Asimismo, considera alarmante que muchos de esos casos permanezcan sin resolverse, situación que, dijo, incrementa la sensación de impunidad entre afectados.

El presidente de la asociación identifica varios factores que favorecen el aumento de accidentes en el Periférico de Mérida. El principal, explica, es el exceso de velocidad, al considerar que sigue siendo el mayor detonante de hechos de tránsito en una vía diseñada para alta circulación.

También señala el crecimiento del parque vehicular en Yucatán, que aumentó 69%, lo que incrementa la saturación de las vialidades y la exposición al riesgo. A ello se suma la falta de educación y cultura vial, pues muchos conductores no respetan los altos, los límites de velocidad ni las distancias de seguridad.

Otro elemento agrega, es la infraestructura deficiente. Indicó que los tramos con escasa iluminación, los retornos peligrosos, la falta de pasos peatonales seguros y los carriles laterales mal diseñados representan una combinación de alto riesgo.

Ante ese panorama, Cardeña Cortés plantea la necesidad de impulsar medidas que permitan reducir los accidentes y cuestiona qué hace falta para frenar definitivamente esta problemática.

Entre sus propuestas destaca el endurecimiento de las sanciones para quienes conduzcan en estado de ebriedad, abandonen el lugar de un accidente o provoquen muertes por negligencia. También considera indispensable fortalecer las campañas permanentes de educación vial desde la etapa escolar y exigir cursos teóricos y prácticos más rigurosos para obtener una licencia de conducir.

Además, propone ampliar el uso de cámaras de vigilancia, radares de velocidad y otras herramientas tecnológicas que contribuyan a mejorar la seguridad en las vialidades.

“Si no se actúa ahora, 2026 podría cerrar como uno de los años más letales para la movilidad en el estado. La solución no depende solo del castigo, sino también de mejorar la infraestructura, fortalecer la educación vial y aplicar la ley de manera efectiva”, subrayó.

Insistió finalmente que, ante el aumento de los siniestros de tránsito, resulta urgente implementar una política integral de seguridad vial que contribuya a disminuir los accidentes y garantice justicia para las ví

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Redacción
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