La falta de empleo entre los migrantes repercute directamente en la cantidad de dinero que pueden enviar a sus familias, ya que quienes no tienen trabajo apenas logran cubrir sus propios gastos.
El Banco de México informó que su pronóstico al cierre de este año es que se registrará una disminución de entre el 5 y 6 por ciento, en el envío de remesas a nuestro país, comparado con el año 2025.
Esto debido al endurecimiento de los requisitos para transferir dinero desde Estados Unidos, advierte Miguel Ángel Cervantes Contreras, presidente de Poder Migrante Mexicano, A.C.
Cervantes Contreras indica que durante 2024 Yucatán recibió alrededor de 8,500 millones de pesos por concepto de remesas, mientras que en 2025 la cifra descendió aproximadamente a 7,900 millones de pesos, según los datos del Banco de México.
Recuerda que en marzo hubo un incremento respecto al mismo mes del año anterior, situación que incluso sorprendió a especialistas. Sin embargo, posteriormente el comportamiento volvió a la tendencia habitual. Explica que hasta julio se conocerán las cifras correspondientes al primer semestre de 2026.
Añade que la apreciación del peso frente al dólar también afecta a los hogares que dependen de estos recursos, y explicó que si antes una remesa de mil dólares equivalía a unos 20,000 pesos, actualmente representa alrededor de 16,800 pesos.
Esa reducción subraya, coincide con una inflación cercana al 4 o 5 por ciento, por lo que el dinero rinde cada vez menos. Además considera que ni las autoridades ni la iniciativa privada han implementado acciones para compensar esa pérdida del poder adquisitivo.
Comenta que las empresas trasladan el efecto de la inflación a los precios de sus productos, mientras que las familias deben reducir su consumo para enfrentar la disminución de ingresos.
Ante ese panorama, dice que la organización busca orientar a interesados en trabajar legalmente en Estados Unidos mediante programas de empleo temporal. Explica que actualmente existen programas para laborar en el campo con visas temporales de seis meses e incluso, en algunos casos, los empleadores cubren el costo del traslado.
Precisa que entidades como Puebla, Michoacán y Zacatecas han aprovechado ampliamente esos esquemas laborales para enviar trabajadores agrícolas a Estados Unidos.
En Yucatán, señala, todavía no existe una demanda importante de ese programa. Por ello, Poder Migrante Mexicano brinda orientación gratuita a quienes deseen tramitar una visa temporal de trabajo.
Los interesados también pueden acudir al Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya) o hacer el trámite directamente ante el consulado correspondiente.
Cervantes reitera que la función de la asociación consiste únicamente en orientar a los solicitantes.
Considera que, por las condiciones actuales del fenómeno migratorio, las remesas continuarán disminuyendo durante este año.
Muchos migrantes, explica, enfrentan dificultades para trabajar debido al endurecimiento de las medidas migratorias, lo que limita sus ingresos y, en consecuencia, reduce el dinero que envían a sus familias.
Así, recuerda que esa tendencia comenzó a observarse desde 2025, cuando Estados Unidos reforzó sus políticas migratorias.
Añade que la incertidumbre aumentó por las nuevas propuestas del presidente Donald Trump relacionadas con el envío de remesas.
Entre las autoridades estadounidenses persiste la preocupación de que algunas transferencias puedan utilizarse para operaciones de lavado de dinero, lo que ha provocado un mayor control sobre estos envíos.
Hace dos años, recuerda, la organización advirtió sobre esa posibilidad, al detectar que el monto de las remesas aumentaba sin que creciera el número de trabajadores migrantes.
Desde 2025 los migrantes deben cubrir un impuesto de 1 por ciento por el envío de remesas, indica, además de las comisiones correspondientes, y utilizar cuentas bancarias registradas, situación que complica el proceso para quienes carecen de documentos migratorios.
El presidente de Poder Migrante agrega que las nuevas propuestas impulsadas por Donald Trump buscan exigir que las transferencias se realicen únicamente desde cuentas bancarias plenamente registradas en Estados Unidos.
Las remesas, señala, representan alrededor del 12 por ciento del presupuesto estatal, por lo que el tema merece mayor atención de autoridades y empresarios.
Estima que cerca del 60 por ciento del dinero recibido por las familias termina en la economía local mediante la compra de alimentos, el pago de servicios y otros gastos cotidianos.
Los recursos enviados desde Estados Unidos son fundamentales para sostener la economía de numerosas familias y dinamizar la actividad comercial del Estado, insiste.
El dirigente recuerda que la migración ha acompañado a la humanidad desde tiempos antiguos y afirmó que actualmente Yucatán registra un importante flujo migratorio tanto nacional como internacional.
Considera que la entidad se ha convertido en un punto de atracción por su percepción de paz social, aunque reconoció que la oferta laboral sigue siendo insuficiente; asi que es necesario impulsar la creación de empleos formales para incrementar el número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y fortalecer el sistema de salud.
Una mayor formalidad laboral contribuiría a mejorar la economía estatal y reducir la dependencia de las remesas, ya que una economía con mayor circulación de recursos fortalece la paz social y el desarrollo de Yucatán.






