Muerte masiva de abejas expone impacto de agroquímicos en el sur de Yucatán

La expansión agrícola y el uso intensivo de agroquímicos están dejando una huella cada vez más visible en el sur de Yucatán, donde apicultores denuncian la muerte de cientos de colmenas y un creciente deterioro de los ecosistemas que sostienen la producción de miel.

Productores de la región Sureste alertaron que la actividad agroindustrial ha provocado afectaciones recurrentes en apiarios, poniendo en riesgo una de las principales actividades económicas de numerosas comunidades rurales.

Las denuncias cobraron fuerza tras una investigación de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), que detectó residuos de fipronil, un insecticida altamente tóxico para los polinizadores, luego de una intoxicación masiva de abejas registrada en Nohalal, comisaría de Tekax.

El estudio confirmó daños en al menos cinco apiarios ubicados dentro de una zona de 349 hectáreas, además de pérdidas económicas cercanas a los 465 mil pesos para los productores afectados.

La problemática coincide con el avance de cultivos tecnificados y reportes de desmontes en la Zona Puuc, donde habitantes de comunidades como Becanchén, Ticum y Mesatunich han advertido sobre el aumento en la aplicación de sustancias químicas y la transformación acelerada del entorno natural.

Apicultores y meliponicultores sostienen que el problema rebasa el ámbito productivo, pues la disminución de polinizadores amenaza procesos esenciales para la biodiversidad y la supervivencia de especies nativas como la abeja melipona, símbolo biocultural de la península y pieza clave para el equilibrio ambiental.

 

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Redacción
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