Durante un acto oficial en Ticul, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, fue interpelado por una mujer originaria de Acanceh que solicitó una audiencia para dar seguimiento a un caso legal que, asegura, no ha avanzado pese a haber buscado apoyo desde el año pasado.
Frente a funcionarios y asistentes, la ciudadana expuso que su hermano permanece postrado desde hace más de siete meses, situación que atribuye a la actuación de un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública, sin que hasta ahora —afirmó— haya obtenido respuesta institucional.
En su intervención, señaló que ha acudido a distintas instancias gubernamentales sin éxito, ya que, según le han indicado, no se están otorgando audiencias. Subrayó que su exigencia es de justicia y no de apoyo económico, al cuestionar que el presunto responsable continúe en funciones.
La mujer explicó que decidió interrumpir el evento público ante la falta de alternativas para ser escuchada, y aseguró que su acción responde a la urgencia del caso, debido a que su familiar requiere múltiples intervenciones médicas.
Ante el señalamiento, el mandatario estatal respondió que la atendería al concluir el acto; sin embargo, la ciudadana manifestó desconfianza, al recordar que en agosto de 2025 ya había entregado documentación sin obtener seguimiento.
Este hecho ocurre días después de otro reclamo público al titular del Ejecutivo estatal, cuando habitantes de Dzununcán solicitaron audiencia para abordar un conflicto por la posesión de tierras, lo que evidencia la recurrencia de demandas ciudadanas planteadas directamente en eventos oficiales.






