La falta de datos precisos sobre las viviendas que ofrecen hospedaje a través de plataformas digitales en Mérida comenzó a colocarse en el centro del debate turístico, a partir de la iniciativa municipal para crear un registro voluntario de estos inmuebles.
Desde el sector empresarial se advirtió que esta modalidad de alojamiento ha crecido sin que exista claridad sobre cuántas propiedades participan, cuántas habitaciones se ofertan ni cuál es su peso real dentro de la actividad turística de la ciudad.
El planteamiento del registro fue visto como una herramienta básica para que la autoridad pueda dimensionar el fenómeno y, a partir de ello, evaluar posibles esquemas de ordenamiento, especialmente en un mercado que no enfrenta las mismas exigencias regulatorias que los hoteles.
El análisis empresarial también incluyó la presencia de otras plataformas de renta vacacional que operan en la entidad, principalmente en zonas costeras, donde se ofertan residencias completas por periodos cortos y con tarifas elevadas, ampliando el impacto del alojamiento temporal en Yucatán.
Ante este escenario, se señaló la necesidad de que el tema no se limite a Mérida, sino que se extienda a otros municipios con alta afluencia turística, para evitar un crecimiento desordenado del hospedaje digital en el estado.
Finalmente, se destacó que ciudades con economías turísticas consolidadas ya han establecido reglas más estrictas para este tipo de servicios, desde requisitos de licencia hasta restricciones a su expansión, experiencias que podrían servir como referencia para futuras decisiones en Yucatán.






