El daño a un ducto subterráneo provocó la liberación de gas natural en un terreno donde se construye un centro comercial sobre la carretera Mérida-Progreso, generando alerta entre las autoridades y trabajadores del lugar.
Para controlar la situación y garantizar la seguridad, se evacuaron de manera preventiva las áreas cercanas y se restringió la circulación, cerrando parcialmente dos carriles de la carretera mientras se realizaban las maniobras de contención.
La respuesta incluyó la participación coordinada de bomberos, policías, paramédicos, personal de Pemex y la Guardia Nacional, quienes aseguraron la zona y evitaron que se produjeran accidentes o lesionados.
Hernán Hernández Rodríguez, titular de Procivy, resaltó la rapidez de la actuación de las autoridades y la colaboración de los trabajadores, subrayando que gracias a esto el incidente pudo atenderse sin consecuencias mayores.
El funcionario también reiteró la importancia de reportar emergencias al número 9-1-1, que permite la movilización inmediata de los cuerpos de seguridad y rescate.
Tras contener la fuga, los equipos especializados permanecieron en el lugar para supervisar el ducto, evaluar posibles daños y garantizar que no existieran riesgos adicionales antes de reabrir completamente la circulación.






