Indignación por manejo negligente de restos humanos en Dzidzantún

Vecinos y especialistas alertaron sobre un posible riesgo sanitario y ambiental luego de que personal del Ayuntamiento de Dzidzantún retirara un ataúd de un cementerio público y lo arrojara al basurero municipal, sin seguir protocolos ni contar con autorización oficial.

El acto, considerado negligente e ilegal, generó un foco de contaminación que podría haberse evitado si se hubieran respetado las normas para la manipulación de restos humanos, establecidas tanto a nivel estatal como federal. La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos prohíbe expresamente la disposición de este tipo de materiales en vertederos comunes y establece procedimientos de manejo especializado.

El incidente se conoció tras la denuncia de un ciudadano que alertó sobre un ataúd abandonado entre las tumbas, bloqueando el paso a los visitantes y mostrando una falta de respeto hacia los fallecidos y sus familiares.

Especialistas señalan que la acción evidencia un desconocimiento de la normativa y una grave falta de capacitación del personal municipal, lo que no solo compromete la salud pública, sino que también refleja un manejo irresponsable de los cementerios y la infraestructura comunitaria.

Vecinos exigen que se investigue a los responsables y se tomen medidas preventivas para evitar que hechos similares se repitan, mientras expertos destacan la necesidad de que restos humanos sean tratados únicamente por personal autorizado y en sitios especializados.

Hasta el momento, el Ayuntamiento de Dzidzantún no ha emitido ninguna postura sobre el caso, dejando en evidencia la falta de transparencia y la poca rendición de cuentas frente a un manejo tan irregular y potencialmente peligroso de restos humanos.

 

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Redacción
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