La inteligencia artificial se convirtió en el tema central del Congreso Nacional de Magistradas y Magistrados de Tribunales de Justicia Administrativa, que se realizó por primera vez en Yucatán. La discusión giró en torno a cómo la tecnología podría acelerar procesos y apoyar la toma de decisiones, aunque expertos advierten que su aplicación no está exenta de riesgos.
Representantes de los 32 tribunales del país se dieron cita en el estado, con la intención de analizar experiencias y plantear posibles usos de la AI en la justicia administrativa. Sin embargo, varios analistas cuestionan si la implementación será suficiente para reducir retrasos o mejorar la transparencia.
Aunque se promovió la idea de que la tecnología agiliza los trámites, especialistas subrayan que automatizar decisiones sin supervisión humana puede generar errores y opacidad. La AI no reemplaza la responsabilidad de los funcionarios ni garantiza resultados justos por sí sola.
Durante el congreso, Yucatán recibió un reconocimiento por ser sede del evento y mostrar disposición hacia la innovación tecnológica. Críticos señalan que los premios simbólicos no reflejan cambios reales en los procedimientos ni en la percepción ciudadana sobre la justicia.
El debate también puso sobre la mesa la necesidad de capacitación y ajustes continuos. Integrar inteligencia artificial exige revisar protocolos, garantizar ética en los algoritmos y mantener la rendición de cuentas como eje central del sistema judicial.
A pesar del optimismo de algunos participantes, queda claro que la AI en tribunales sigue siendo un reto: mejorar la eficiencia es posible, pero no sustituye la vigilancia, la transparencia ni la responsabilidad de quienes toman decisiones en la justicia administrativa.






