A partir del 10 de julio, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Yucatán retomarán el paro de labores y las movilizaciones, como parte de su estrategia para exigir avances en la atención a su pliego petitorio. La nueva jornada de protesta coincidirá con una mesa resolutiva programada con autoridades de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGEY).
Aunque el conflicto parecía haberse calmado tras el levantamiento de la huelga el pasado 12 de junio —cuando más de 60 mil alumnos regresaron a clases—, los docentes afirman que los acuerdos firmados con el gobierno estatal no han mostrado avances concretos. Por ello, convocaron a una nueva movilización frente a las oficinas de SEGEY, donde esperan que la base trabajadora participe de forma activa.
Los maestros reclaman, entre otras cosas, la derogación de las reformas a las leyes del ISSSTE (2007) e ISSTEY (2021), mejoras salariales, respeto a la antigüedad y estabilidad laboral. También exigen una mayor inversión en infraestructura escolar y el cumplimiento de compromisos previos, como la reinstalación de tres docentes del Telebachillerato Comunitario.
El anuncio del paro fue difundido a través de redes sociales, donde la CNTE reiteró que su movimiento sigue vigente y que continuará hasta obtener resultados tangibles. Como parte de su protesta permanente, el pasado domingo 6 de julio un grupo reducido de docentes realizó una manifestación pacífica en Chichén Itzá, sumándose a otras acciones simbólicas llevadas a cabo en semanas recientes.
A partir del 10 de julio, el magisterio disidente volverá a poner a prueba la voluntad de diálogo de las autoridades estatales, en un contexto donde la tensión entre gobierno y docentes persiste, y donde la comunidad educativa observa con incertidumbre los efectos que esta nueva etapa del conflicto podría tener sobre el calendario escolar.






