Los constantes apagones eléctricos en el interior de Yucatán han dejado sin agua potable a comunidades enteras, dañado electrodomésticos, afectado escuelas, centros de salud y frenado inversiones productivas. Ante esta situación, alcaldes y alcaldesas de diversos municipios levantaron la voz para exigir atención inmediata.
Las autoridades municipales, en su mayoría del PAN, enviaron oficios a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al Gobierno del Estado, a la Agencia de Energía y a la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo (SEFOET), demandando medidas concretas y respuestas técnicas claras ante una problemática que, aseguran, ha sido ignorada durante meses.
“En Yucatán, la luz no se va… a veces viene”, señalaron en los documentos firmados por los ediles, quienes acusaron cobros injustificados y abandono por parte del gobierno federal. Entre sus peticiones destacan la instalación de cuadrillas permanentes en los municipios, la publicación de informes técnicos y apoyo legal para las familias afectadas.
El presidente estatal del PAN, Álvaro Cetina Puerto, respaldó a los ediles y anunció que el partido ofrecerá asesoría jurídica gratuita a quienes hayan sufrido daños o cobros excesivos. Además, promoverán quejas formales ante la CFE y la PROFECO para documentar el impacto real de las fallas.
“No estamos hablando de colores, sino de necesidades básicas. Hay familias que no pueden almacenar agua, negocios que pierden producto y comunidades completas en la oscuridad, mientras nadie da la cara”, declaró Cetina.
La exigencia central es clara: un servicio eléctrico confiable, justo y digno para todas las familias del estado. Los alcaldes advirtieron que no cesarán hasta obtener soluciones reales y permanentes.






