La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) decidió extender su paro indefinido y reforzar las movilizaciones en calles de Yucatán. Esta medida ha generado interrupciones viales, especialmente en la calle 61, donde instalaron varios campamentos como símbolo de su lucha.
El conflicto surge por demandas relacionadas con la seguridad social y condiciones salariales. Los profesores solicitan la derogación de la Ley del ISSSTE vigente desde 2007, que alarga el periodo para jubilarse, y exigen un aumento salarial del 100%. Por otra parte, los docentes estatales piden eliminar la Ley ISSTEY y cambiar el cálculo de pensiones para que se basen en salarios mínimos, y no en las Unidades de Medida de Actualización (UMA).
El movimiento no sólo agrupa a docentes de educación básica, también ha sumado a universitarios de la UTM, quienes denuncian que el descuento del 15% de su sueldo para pensiones es excesivo, en especial porque no todos cumplen con jornadas completas.
A pesar de la continuidad de las protestas, las autoridades aún no han presentado una propuesta que atienda las exigencias, por lo que el conflicto parece prolongarse mientras las medidas de presión se incrementan en la capital yucateca.






