Reportan presunta mafia en Dzilam de Bravo, Yucatán relacionada con el tráfico ilegal de pepino de mar

Una investigación de Fábrica de Periodismo https://fabricadeperiodismo.com/reportajes/dzilam-de-bravo-yucatan-mafia-pepino-de-mar-y-desapariciones/ documenta denuncias sobre pesca furtiva, descompresiones de buzos, cuerpos sin identificar y presunta corrupción de autoridades.

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La pesca ilegal de pepino de mar en Dzilam de Bravo ha generado una red de depredación marina, amenazas, presuntas complicidades y desapariciones de pescadores, de acuerdo con testimonios y documentos oficiales recopilados por Fábrica de Periodismo en un reportaje publicado este 4 de octubre.

Existe una “pequeña mafia”, cuenta Trinidad Estrada, entre pescadores y patrones, que se conformó por los “ambiciosos” que se hicieron ricos durante la bonanza pepinera, quienes solo compran a los que se dedican a la pesca clandestina y lo depredan.

“La gente estaba acostumbrada a que solo la cooperativa tiene permiso y todos los respetan. Pero ya que empezó a haber dinero, se empezaron a “alocar” todos y se volvió todo un desorden porque la autoridad lo permitió. Era tanto dinero que hasta la misma autoridad se corrompió”, señala don Trino.

La investigación señala que pescadores conocidos como “pepineros”, muchos de ellos procedentes de otros estados, se sumergen de manera ilegal para capturar pepino de mar, especie que permanece en veda en Yucatán.

Uno de los principales riesgos es la descompresión que sufren los buzos cuando emergen de manera repentina para evitar ser detenidos por las autoridades.

Según información de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) obtenida para el reportaje, entre 2010 y mayo de 2026 se registraron: 620 casos de descompresión en los hospitales generales de Tizimín y Mérida; de los cuales 609 correspondieron al hospital Agustín O’Horán

También incluyen testimonios según los cuales algunos pescadores que sufrieron accidentes o murieron durante las jornadas de pesca ilegal habrían sido desaparecidos para evitar que los responsables pagaran indemnizaciones a sus familias.

Los datos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Yucatán, obtenidos vía transparencia y citados por Fábrica de Periodismo, indican que entre 2010 y 2026 fueron localizados 19 cadáveres sin identificar en el litoral yucateco.

De ellos, 11 fueron encontrados en Progreso, 1 en Dzilam de Bravo, 1 en San Crisanto, 1 en Sisal, 1 en Telchac Puerto, 2 en Chelem, 1 en Chicxulub Puerto y 1 en Chuburná Puerto.

Las actas de defunción registraron diversas causas de muerte. 8 correspondieron a asfixia mecánica por sumersión y 6 a infarto agudo al miocardio, entre otras causas.

La Fiscalía respondió que los 19 cadáveres permanecieron como desconocidos y fueron inhumados en una “fosa digna”.

La investigación describe cómo la captura del pepino de mar pasó de ser una actividad pesquera de gran rentabilidad a convertirse, según testimonios recogidos en el puerto, en una actividad furtiva que se extendió a otras especies como pulpo, caracol y langosta.

En los años de mayor abundancia, algunos pescadores llegaron a obtener entre 6 mil y 7 mil pesos diarios, mientras empresarios llegaron a operar flotas de hasta 15 embarcaciones.

La escasez del recurso en las zonas cercanas a Dzilam de Bravo habría provocado que los pescadores se desplazaran cada vez más lejos de la costa y comenzaran a invadir áreas de refugio pesquero de comunidades vecinas.

El reportaje documenta también la existencia de “sancochaderos” clandestinos en manglares, donde el pepino de mar es cocido, salado y preparado para su posterior traslado.

En estos sitios se encontraron residuos, recipientes, tanques de gas, bolsas y otros materiales abandonados dentro de zonas naturales protegidas.

La investigación recoge el testimonio de Karín Saidén, mecánico y guía de turistas de Dzilam de Bravo que desde 2023 participa en labores comunitarias contra la pesca furtiva.

Saidén afirma que recibió represalias por denunciar la actividad ilegal y que, después de un enfrentamiento en altamar en mayo de 2024 entre pescadores furtivos y autoridades federales, disminuyeron los operativos en la zona.

Aquel operativo ocurrió luego de que cooperativas de San Felipe solicitaran la intervención de las autoridades ante la presencia de pescadores clandestinos en su zona.

La investigación señala que alrededor de 200 pescadores en unas 60 embarcaciones habrían enfrentado a 5 embarcaciones de autoridades federales.

Los pescadores fueron señalados de amenazar a marinos y personal de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) con arpones y pistolas de buceo.

También señala que Paul Ortega, quien entonces se desempeñaba como director de Pesca del Ayuntamiento de Dzilam de Bravo, fue identificado por Marina y Conapesca en un campamento de pescadores furtivos durante un operativo realizado el 23 de mayo de 2024.

La investigación no señala que Ortega haya sido condenado por algún delito relacionado con estos hechos.

La pesca ilegal tiene como destino final el mercado asiático. China, Corea del Sur y Hong Kong concentran, según datos citados, 93.64% del mercado global de equinodermos.

En 2022, México exportó pepino de mar preparado o conservado por un valor aproximado de 24 millones de dólares, de acuerdo con información de la Secretaría de Economía.

La investigación también recupera un estudio de Foreign Policy by Brookings que señaló en 2022 que comerciantes chinos mantenían el control del tráfico de pepino de mar y su exportación ilegal en México.

Además, el estudio Beche-de-mer, publicado en 2022 por The Pacific Community, señala que entre 2011 y 2021 las autoridades mexicanas incautaron 29.5 millones de dólares a partir de crímenes vinculados al pepino de mar en todo México.

Asimismo, autoridades mexicanas y estadounidenses aseguraron 100 toneladas de pepino de mar y 125 personas fueron arrestadas, además decomisaron 15 botes vinculados a actividades ilícitas relacionadas con esta especie.

La dimensión del problema contrasta con los expedientes iniciados por autoridades federales. Información obtenida vía transparencia señala que entre 2010 y febrero de 2026 el Ministerio Público de la Federación inició al menos 44 expedientes por presuntos delitos relacionados con el pepino de mar. Ninguno correspondió a Yucatán, pero 20 fueron registrados en Campeche.

La Fiscalía General de la República(FGR) reportó además el aseguramiento de 21 mil 826 kilogramos y 39 piezas de pepino de mar. El año con mayor volumen decomisado fue 2014, con 11 mil 196 kilogramos.

Mientras tanto, habitantes y pescadores entrevistados para el reportaje cuestionan cómo el producto puede salir de los puertos yucatecos, atravesar retenes carreteros y llegar hasta los puntos de exportación.

Para los defensores del ecosistema consultados, el problema ya no se limita al pepino de mar: representa una amenaza para todo el sistema pesquero y ambiental de la costa en la Península de Yucatán.

El mayor peligro y temor, advierten, es que la actividad ilegal continúe creciendo mientras las especies desaparecen de las zonas cercanas a los puertos.

Para leer el reportaje completo, se ingresa a la liga: https://fabricadeperiodismo.com/reportajes/dzilam-de-bravo-yucatan-mafia-pepino-de-mar-y-desapariciones/

 

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Redacción
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