Yucatán enfrenta un doble repunte alrededor de la diabetes: mientras acumula 6 mil 158 nuevos casos de diabetes mellitus tipo 2 hasta septiembre de 2026, las defunciones asociadas con esta enfermedad aumentaron más de un tercio en un año, al grado de registrar, en promedio, una muerte cada cinco horas.
El incremento de los fallecimientos ocurre en un escenario donde la mortalidad general también creció. Entre enero y marzo se contabilizaron 3 mil 994 defunciones ocurridas en Yucatán, 10.2 por ciento más que las 3 mil 625 del mismo periodo de 2025. De ese total, 2 mil 205 fueron hombres y mil 789 mujeres. Al considerar únicamente a personas con residencia habitual en el estado, fueron 3 mil 844 muertes, un aumento de 10.6 por ciento.
Las enfermedades del corazón concentraron la mayor cantidad de fallecimientos, con 903 casos, 6.3 por ciento más que un año antes, mientras que los tumores malignos sumaron 443 y registraron una disminución de 2.8 por ciento. En contraste, la diabetes presentó el crecimiento más pronunciado entre las principales causas de muerte.
El comportamiento de las defunciones coincide con una elevada cantidad de nuevos diagnósticos. Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, Yucatán acumuló 6 mil 158 casos de diabetes tipo 2 hasta la segunda semana de septiembre: 3 mil 555 en mujeres y 2 mil 603 en hombres. La cifra supera a la de Quintana Roo, con 5 mil 597 casos, y Campeche, con 4 mil 548, por lo que Yucatán concentra 37.8 por ciento de los diagnósticos de toda la Península.
Aunque los nuevos casos aumentaron 5.9 por ciento respecto a 2025, el ritmo fue menor al observado en Campeche, donde crecieron 29.7 por ciento, y Quintana Roo, con 29.6 por ciento. Especialistas han relacionado el menor incremento yucateco con una posible mejora en la detección temprana, pero advierten que esto no significa que la enfermedad haya dejado de avanzar, ya que cada diagnóstico implica tratamiento permanente y un mayor riesgo de enfermedad renal crónica, ceguera, amputaciones e infartos.
El problema también está relacionado con los niveles de sobrepeso y obesidad que mantiene Yucatán, considerados factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2. En abril de 2026, el Congreso estatal reformó la Ley de Nutrición y Combate a la Obesidad, mientras que el sistema de salud enfrenta el reto simultáneo de atender a quienes ya viven con la enfermedad y contener el flujo de nuevos diagnósticos.






