INEGI: El estado de Yucatán es una de las entidades del país con la menor tasa de mortalidad del 2025

El indicador preliminar coloca a Yucatán en un grupo selecto de entidades con mejores resultados en la materia, únicamente detrás de estados como Campeche, Nuevo León y Baja California Sur.

Según las cifras preliminares que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer dentro de las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR), el estado de Yucatán reportó una tasa bruta de 460 defunciones por cada 100 mil habitantes, muy por debajo del promedio nacional de 584.

El indicador coloca a Yucatán en un grupo selecto de entidades con mejores resultados en la materia, únicamente detrás de estados como Campeche, Nuevo León y Baja California Sur.

La tendencia se repite cuando el Inegi analiza el lugar donde ocurrieron los fallecimientos: ahí, la tasa yucateca fue de 477 defunciones por cada 100 mil habitantes, también entre las más bajas del país.

El criterio que permite comparar con mayor precisión entre entidades, pues ajusta el cálculo según la estructura de edad de la población, es la residencia habitual de las personas fallecidas, en ese caso, Yucatán registró una tasa estandarizada de 507 defunciones por cada 100 mil habitantes.

Para los decesos ocurridos y registrados específicamente durante el 2025, el indicador estandarizado fue de 494; en ambos casos, el estado se mantuvo por debajo de la media nacional.

El comportamiento favorable de Yucatán se replica al desagregar las principales causas de muerte. En diabetes mellitus, una de las enfermedades que históricamente ha golpeado con fuerza al sureste mexicano, el estado registró una tasa estandarizada de 43.2 defunciones por cada 100 mil habitantes, la segunda más baja del país, solamente superada por Nuevo León.

Asimismo, las enfermedades del corazón, que continúan como la principal causa de muerte en México, también presentaron un comportamiento menos severo en la entidad: 104.9 defunciones estandarizadas por cada 100 mil habitantes, entre las cifras más bajas del país, con una tasa bruta de 105.9.

En tumores malignos, la tercera causa de muerte a escala nacional, Yucatán registró una tasa estandarizada de 58 defunciones por cada 100 mil habitantes y una bruta de 59.4, nuevamente entre las entidades con mejor desempeño.

Sobre las causas externas de fallecimiento (accidentes, homicidios y suicidios) el estado también reportó una menor incidencia, 35.8 defunciones por cada 100 mil habitantes, frente a 59.7 a nivel nacional; en accidentes específicamente, la tasa fue de 27.1, también entre las menores.

Sin embargo, ese indicador agregado tiende a ocultar un problema que el propio Inegi ha documentado en reportes recientes: dentro de las causas externas, Yucatán no destaca por lo positivo en todos los rubros.

De acuerdo con la última estadística definitiva de defunciones publicada por el instituto, el estado registró la mayor tasa estandarizada de suicidio del país, con 14.2 casos por cada 100 mil habitantes, por encima de Chihuahua y Aguascalientes.

Es decir, mientras accidentes y homicidios explican la baja tasa general de causas externas, el suicidio sigue siendo un foco rojo que contrasta con la imagen general de “estado seguro” que arrojan las cifras agregadas.

A nivel país, el Inegi contabilizó de manera preliminar 762 mil 494 defunciones durante el 2025, siete por ciento menos que en el 2024.

Del total, 89.8 por ciento correspondió a enfermedades y problemas relacionados con la salud, mientras que 10.2 por ciento fueron por causas externas.

Como ocurre con cada entrega trimestral y anual de este reporte, se trata de información preliminar. El propio instituto ha precisado en comunicados previos que las cifras definitivas requieren un proceso de confrontación con la Secretaría de Salud, por lo que los números correspondientes al 2025 podrían ajustarse marginalmente cuando se publique la versión definitiva.

Con todo, la fotografía que ofrece el Inegi con estos datos confirma una tendencia que Yucatán ha sostenido en los últimos reportes: una mortalidad general por debajo de la media nacional, impulsada por un mejor desempeño frente a las tres principales causas de muerte del país: enfermedades del corazón, diabetes y tumores malignos; aunque con un pendiente claro en materia de salud mental que las autoridades estatales tendrán que seguir atendiendo más allá de lo que reflejan las tasas agregadas.

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Redacción
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