Aumentó el precio del huevo en Mérida

El precio del huevo registra un aumento en la Central de Abasto de Mérida, donde comerciantes reportan que en las últimas tres o cuatro semanas la reja con 30 piezas pasó de 55 a 70 pesos, mientras que el kilogramo se ofrece en alrededor de 44 pesos.

Locatarios y trabajadores del lugar señalaron que el incremento ya comienza a reflejarse en sus precios, aunque el impacto en las ventas depende del tipo de clientes que atiende cada establecimiento.

Samuel Chan Mena, quien administra uno de los locales de la Central de Abasto, explicó que hace aproximadamente un mes la reja de huevo se comercializaba en 55 pesos, pero actualmente alcanza los 70 pesos.

“Hace como un mes subió, antes estábamos dando la reja en 55 pesos y ahora está en los 70 pesos”, comentó.

El precio de la caja de huevo, según el comerciante, pasó de unos 460 alrededor de 520 pesos, situación que lo obligó a ajustar el precio de venta al público.

En opinión de Chan Mena, el aumento podría estar relacionado con una disminución en la producción, pues recordó que semanas atrás había una mayor disponibilidad del producto.

“Para mí es por una menor producción, porque el huevo se produce aquí y hace un mes había bastante, hasta se estaba echando a perder”.

El comerciante dijo ignorar cuánto tiempo podría mantenerse esta tendencia, pues persiste la incertidumbre sobre si el incremento es temporal o si continuará en las próximas semanas.

En su establecimiento, además, ha notado una baja en las ventas, aunque consideró que esto también está relacionado con la temporada vacacional, debido a que entre sus principales clientes se encuentran escuelas que durante este período disminuyen o suspenden sus compras.

En contraste, Alexis Gómez, empleado de otro establecimiento de la zona comercial, dijo que no ha notado un incremento significativo en el precio del huevo que comercializan.

Su negocio vende el producto principalmente por kilogramo y en grandes cantidades, explicó, debido a que entre sus principales clientes se encuentran restaurantes que adquieren diversos productos, como frutas, verduras y huevo.

Incluso, señaló, en este establecimiento la venta no se realiza necesariamente por reja, sino por kilogramo, debido al volumen de mercancía que manejan.

Gómez consideró que los restaurantes pueden absorber con mayor facilidad las variaciones en el precio de los insumos, pues suelen contar con un presupuesto destinado a sus compras y un margen para enfrentar este tipo de aumentos.

En cambio, señaló, el impacto puede ser mayor para los hogares, que adquieren el huevo para el consumo diario y resienten directamente cualquier incremento en su precio.

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Redacción
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