Al rededor del 15% de encuestados dijo que resuelven con plantas de luz los apagones, el resto se ve seriamente afectado por merma de mercancía y pérdida de clientes.
El presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de Mérida, José Enrique Molina Casares, recuerda que hace unos días participó el gobernador (Joaquín Díaz Mena) y el director de la Agencia de Energía (Pablo Gamboa Miner) en la reunión del Consejo Directivo de la Cámara de Comercio.
Allí se planteó el problema de los cortes de luz y las afectaciones económicas en el comercio organizado, no solo en Mérida, sino también en el interior del estado.
Según dijo, el gobernador explicó el plan de 2028, está consciente de los problemas que ocasionan los apagones y argumentó que ya trabaja en forma conjunta y directa con el superintendente de la CFE para atender algún caso en específico de alguna industria o comercio.
“Los recortes de horarios se dan cuando hay un corte programado; es decir, si sabemos que tendremos de dos a cuatro horas sin luz en alguna zona de la ciudad o del estado, lo comunicamos a los socios y ellos ajustan su horario en ese día en específico”, explica.
Los apagones esporádicos si afectan al comercio.
Aunque no cuantifica el monto de los daños causados por los apagones en Yucatán, Molina Casares afirma que el 100% de las empresas que participaron en una encuesta sobre este problema tiene afectaciones y pérdidas en sus operaciones comerciales.
La afectación en las ventas por los cortes de energía no es aislada, sino generalizada en este sector económico de Yucatán y así continuará por unos años más, reconoce el dirigente empresarial.
Molina Casares expone los resultados nada halagadores de una encuesta realizada en julio entre sus afiliados de Merida, Valladolid, Tizimín, Motul, Ticul, Tekax y Peto sobre los cortes de energía.
El 100% de los encuestados admite que sus empresas tiene recurrentes cortes de energía. El 57.1% reporta que ha padecido un apagón una vez por semana y el 42.9% dice que son varios cortes por semana.
El 42.9% indica que el corte de energía dura de una a dos horas, el 28.6% más de dos horas y el 28.6%, de 30 minutos a una hora.
Empresarios reportan en consecuencia menos ventas, mercancía dañada y fallas operativas por las interrupciones eléctricas. El problema también ha desatado manifestaciones ciudadanas.
Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Mérida (Canacome) señala que, según una encuesta realizada también en julio entre sus afiliados, el 85.7% de los negocios suspendió parcial o totalmente sus actividades por los apagones y solo el 14.3% logró mantener su operación pese a las interrupciones, pues cuentan con energía alternativa a la que vende la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La afectación también radica en que al faltar la luz eléctrica, los comercios se ven obligados a cerrar de forma anticipada, y dejan de vender las horas en que no tienen energía, porque las tiendas pequeñas pierden sus productos perecederos, se dañan sus equipos de refrigeración por las variaciones de voltaje, pierden artículos electrónicos y computadoras; además los clientes que están de paso ya no regresan.
Incluso los clientes leales que saben que hay problemas energéticos en todo el estado, comprenden que se vaya la luz, o “va y viene”, pero en líneas generales, las horas sin actividad significan pérdida de dinero y de clientes.
“Cuando se va la luz en el comercio, dejas de tener el sistema de ventas, la terminal punto de venta con tarjeta de crédito deja de funcionar, los changarros que utilizan mercancía refrigerada se ven afectados y tal vez pierdan algo de la mercancía refrigerada”, señala.
El presidente de la Canaco de Mérida, José Molina Casares, dice que la CFE está trabajando en la colocación de nuevas líneas y generadores, y esto también conlleva cortes de energía para que realicen esos trabajos, pero sabe que es para una mejoría del servicio.
También reconoce que esta situación crítica es resultado de tanto atraso, pero ahora la CFE trata de ponerse al día en toda la infraestructura eléctrica para cubrir la alta demanda de energía en el estado.
Molina Casares ve que la CFE sí está trabajando ahora y se nota porque cuando la Canaco reporta algún corte de luz en negocios de sus afiliados, la Comisión responde rápido y bien. Sin embargo, él reconoce que esta crisis de los apagones es un tema de tiempo porque el gobierno estatal puso el 2028 como plazo para darle solución y él cree que sí es posible lograr esa meta.






