La permanencia del cierre de tres sitios arqueológicos y espeleológicos en Yucatán mantiene en incertidumbre al sector turístico y académico, al no existir una fecha definida para su reapertura, reconoció el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Desde Mérida, el director del INAH en el estado, Joel Omar Vázquez Herrera, explicó que la zona arqueológica de Mayapán y las grutas de Loltún y Balankanché presentan situaciones distintas que han prolongado su cierre durante varios años.
En el caso de Mayapán, el acceso permanece suspendido debido a un conflicto agrario con ejidatarios de Telchaquillo, quienes mantienen demandas relacionadas con la propiedad de la tierra y la falta de acuerdos históricos sobre el uso del sitio.
Las negociaciones entre el INAH y la comunidad continúan, aunque sin resoluciones definitivas, lo que mantiene detenido el acceso a una de las antiguas capitales del mundo maya posclásico.
Por otro lado, las grutas de Loltún, en Oxkutzcab, y Balankanché, en la zona de Chichén Itzá, siguen sin operar tras los daños provocados por fenómenos meteorológicos ocurridos en 2020, que afectaron su infraestructura y condiciones internas.
Estos recintos presentan afectaciones como filtraciones, deterioro estructural y riesgos ambientales que requieren intervenciones técnicas antes de su reapertura, de acuerdo con las autoridades.
El INAH indicó que la reapertura dependerá de evaluaciones conjuntas con el gobierno estatal y de la conclusión de trabajos de rehabilitación, sin que hasta el momento se tenga un plazo establecido.






